|
Sponsored by Holy Books
Salmo 61 ↟↟
- l Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David.
- Oye, Oh Dios, mi clamor. A mi oración atiende.
- Desde el cabo de la tierra clamaré á ti, cuando mi corazón desmayare: A la peña más alta que yo me conduzcas.
- Porque tú has sido mi refugio, Y torre de fortaleza delante del enemigo.
- Yo habitaré en tu tabernáculo para siempre: Estaré seguro bajo la cubierta de tus alas.
- Porque tú, Oh Dios, has oído mis votos, Has dado heredad á los que temen tu nombre.
- Días sobre días añadirás al rey: Sus años serán como generación y generación.
- Estará para siempre delante de Dios: Misericordia y verdad prepara que lo conserven.
- Así cantaré tu nombre para siempre, Pagando mis votos cada día.
Salmo 62 ↟↟
- l Músico principal: á Jeduthúm: Salmo de David.
- En Dios solamente está acallada mi alma: De él viene mi salud.
- El solamente es mi fuerte, y mi salud. Es mi refugio, no resbalaré mucho.
- ¿Hasta cuándo maquinaréis contra un hombre? Pereceréis todos vosotros, Caeréis como pared acostada, como cerca ruinosa.
- Solamente consultan de arrojarle de su grandeza. Aman la mentira, Con su boca Bendicen, pero maldicen en sus entrañas. (Selah.)
- Alma mía, en Dios solamente reposa. Porque de él es mi esperanza.
- El solamente es mi fuerte y mi salud: Es mi refugio, no resbalaré.
- En Dios está mi salvación y mi gloria: En Dios está la roca de mi fortaleza, y mi refugio.
- Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos. Derramad delante de él vuestro corazón: Dios es nuestro amparo. (Selah.)
- Por cierto, vanidad son los hijos de los hombres, mentira los hijos de varón: Pesándolos á todos igualmente en la balanza, Serán menos que la vanidad.
- No confiéis en la violencia, Ni en la rapiña. no os envanezcáis: Si se aumentare la hacienda, no pongáis el corazón en ella.
- Una vez habló Dios. Dos veces he oído esto: Que de Dios es la fortaleza.
- Y de ti, oh Señor, es la misericordia: Porque tú pagas á cada uno conforme á su obra.
Salmo 63 ↟↟
- almo de David, estando en el desierto de Judá.
- Dios, Dios mío eres tú: levantaréme á ti de mañana: Mi alma tiene sed de ti, mi carne te desea, En tierra de sequedad y transida sin aguas.
- Para ver tu fortaleza y tu gloria, Así como te he mirado en el santuario.
- Porque mejor es tu misericordia que la vida: Mis labios te alabarán.
- Así te bendeciré en mi vida: En tu nombre alzaré mis manos.
- Como de meollo y de grosura será saciada mi alma. Y con labios de júbilo te alabará mi boca,
- Cuando me acordaré de ti en mi lecho, Cuando meditaré de ti en las velas de la noche.
- Porque has sido mi socorro. Y así en la sombra de tus alas me regocijaré.
- Está mi alma apegada á ti: Tu diestra me ha sostenido.
- Mas los que para destrucción buscaron mi alma, Caerán en los sitios bajos de la tierra.
- Destruiránlos á filo de espada. Serán porción de las zorras.
- Empero el rey se alegrará en Dios. Será Alabado cualquiera que por él jura: Porque la boca de los que hablan mentira, será cerrada.
Salmo 64 ↟↟
- l Músico principal: Salmo de David.
- Escucha, Oh Dios, mi voz en mi oración: Guarda mi vida del miedo del enemigo.
- Escóndeme del secreto consejo de los malignos. De la conspiración de los que obran iniquidad:
- Que amolaron su lengua como cuchillo, Y armaron por su saeta palabra amarga.
- Para asaetear á escondidas al íntegro: De improviso lo asaetean, y no temen.
- Obstinados en su inicuo designio, Tratan de esconder los lazos, Y dicen: ¿Quién los ha de ver?
- Inquieren iniquidades, hacen una investigación exacta. Y el íntimo pensamiento de cada uno de ellos, así como el corazón, es profundo.
- Mas Dios los herirá con saeta. De repente serán sus plagas.
- Y harán caer sobre sí sus mismas lenguas: Se espantarán todos los que los vieren.
- Y temerán todos los hombres, Y anunciarán la obra de Dios, Y entenderán su hecho.
- Alegraráse el justo en Ádonái, y confiaráse en él. Y se gloriarán todos los rectos de corazón.
Salmo 65 ↟↟
- l Músico principal: Salmo: Cántico de David.
- Ati es plácida la alabanza en Sión, Oh Dios: Y á ti se pagarán los votos.
- Tú oyes la oración: A ti vendrá toda carne.
- Palabras de iniquidades me sobrepujaron: Mas nuestras rebeliones tú las perdonarás.
- Dichoso el que tú escogieres, é hicieres llegar á ti, Para que habite en tus atrios: Seremos saciados del bien de tu casa, De tu santo templo.
- Con tremendas cosas, en justicia, nos responderás tú, Oh Dios de nuestra salud, Esperanza de todos los términos de la tierra, Y de los más remotos confines de la mar.
- Tú, el que afirma los montes con su potencia, Ceñido de valentía:
- El que amansa el estruendo de los mares, el estruendo de sus ondas, Y el alboroto de las gentes.
- Por tanto los habitadores de los fines de la tierra temen de tus maravillas. Tú haces alegrar las salidas de la mañana y de la tarde.
- Visitas la tierra, y la riegas: En gran manera la enriqueces Con el río de Dios, lleno de aguas: Preparas el grano de ellos, cuando así la dispones.
- Haces se empapen sus surcos, Haces descender sus canales: Ablándasla con lluvias, Bendices sus renuevos.
- Tú coronas el año de tus bienes. Y tus nubes destilan grosura.
- Destilan sobre las estancias del desierto. Y los collados se ciñen de alegría.
- Vístense los llanos de manadas, Y los valles se cubren de grano: Dan voces de júbilo, y aun cantan.
Salmo 66 ↟↟
- l Músico principal: Cántico: Salmo.
- Aclamad á Dios con alegría, toda la tierra:
- Cantad la gloria de su nombre: Poned gloria en su alabanza.
- Decid á Dios: ¡Cuán terribles tus obras. Por lo grande de tu fortaleza te mentirán tus enemigos.
- Toda la tierra te adorará, Y cantará á ti. Cantarán á tu nombre. (Selah.)
- Venid, y ved las obras de Dios, Terrible en hechos sobre los hijos de los hombres.
- Volvió la mar en seco. Por el río pasaron á pie. Allí en él nos alegramos.
- El se enSeñorea con su fortaleza para siempre: Sus ojos atalayan sobre las gentes: Los rebeldes no serán ensalzados. (Selah.)
- Bendecid, pueblos, á nuestro Dios, Y haced oír la voz de su alabanza.
- El es el que puso nuestra alma en vida, Y no permitió que nuestros pies resbalasen.
- Porque tú nos probaste, Oh Dios: Ensayástenos como se afina la plata.
- Nos metiste en la red. Pusiste apretura en nuestros lomos.
- Hombres hiciste subir sobre nuestra cabeza. Entramos en fuego y en aguas, Y sacástenos á hartura.
- Entraré en tu casa con holocaustos: Te pagaré mis votos,
- Que pronunciaron mis labios, Y habló mi boca, cuando angustiado estaba.
- Holocaustos de cebados te ofreceré, Con perfume de carneros: Sacrificaré bueyes y machos cabríos. (Selah.)
- Venid, oíd todos los que teméis á Dios, Y contaré lo que ha hecho á mi alma.
- A él clamé con mi boca, Y ensalzado fué con mi lengua.
- Si en mi corazón hubiese yo mirado á la iniquidad, El Señor no me oyera.
- Mas ciertamente me oyó Dios. Atendió á la voz de mi súplica.
- Bendito Dios, Que no echó de sí mi oración, ni de mí su misericordia.
Salmo 67 ↟↟
- l Músico principal: en Neginoth: Salmo: Cántico.
- Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga. Haga resplandecer su rostro sobre nosotros (Selah).
- Para que sea conocido en la tierra tu camino, En todas las gentes tu salud.
- Alábente los pueblos, Oh Dios. Alábente los pueblos todos.
- Alégrense y gócense las gentes. Porque juzgarás los pueblos con equidad, Y pastorearás las naciones en la tierra. (Selah.)
- Alábente los pueblos, Oh Dios: Todos los pueblos te alaben.
- La tierra dará su fruto: Nos bendecirá Dios, el Dios nuestro.
- Bendíganos Dios, Y témanlo todos los fines de la tierra.
Salmo 68 ↟↟
- l Músico principal: Salmo de David: Canción.
- Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos, Y huyan de su presencia los que le aborrecen.
- Como es lanzado el humo, los lanzarás: Como se derrite la cera delante del fuego, Así perecerán los impíos delante de Dios.
- Mas los justos se alegrarán: gozarse han delante de Dios, Y saltarán de alegría.
- Cantad á Dios, Cantad salmos á su nombre: Ensalzad al que sube sobre los cielos En JAH su nombre, y alegraos delante de él.
- Padre de huérfanos y defensor de viudas, Es Dios en la morada de su santuario:
- El Dios que hace habitar en familia los solos. Que saca á los aprisionados con grillos: Mas los rebeldes habitan en sequedad.
- Oh Dios, cuando tú saliste delante de tu pueblo, Cuando anduviste por el desierto, (Selah,)
- La tierra tembló. También destilaron los cielos á la presencia de Dios: Aquel Sinaí tembló delante de Dios, del Dios de Israel.
- Abundante lluvia esparciste, Oh Dios, á tu heredad. Y cuando se cansó, tú la recreaste.
- Los que son de tu grey han morado en ella: Por tu bondad, Oh Dios, has provisto al pobre.
- El Señor daba palabra: De las evangelizantes había grande ejército.
- Huyeron, huyeron reyes de ejércitos. Y las que se quedaban en casa partían los despojos.
- Bien que fuisteis echados entre los tiestos, Seréis como las alas de la paloma cubierta de plata, Y sus plumas con amarillez de oro.
- Cuando esparció el Omnipotente los reyes en ella, Emblanquecióse ésta como la nieve en Salmón.
- Monte de Dios es el monte de Basán. Monte alto el de Basán.
- ¿Por qué os levantáis, oh montes altos? Este monte amó Dios para su asiento. Ciertamente Ádonái habitará en él para siempre.
- Los carros de Dios son veinte mil, y más millares de ángeles. El Señor entre ellos, como en Sinaí, así en el santuario.
- Subiste á lo alto, cautivaste la cautividad, Tomaste dones para los hombres, Y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios.
- Bendito el Señor. cada día nos colma de beneficios El Dios de nuestra salud. (Selah.)
- Dios, nuestro Dios ha de salvarnos. Y de Dios Ádonái es el librar de la muerte.
- Ciertamente Dios herirá la cabeza de sus enemigos, La cabelluda mollera del que camina en sus pecados.
- El Señor dijo: De Basán haré volver, Te haré volver de los profundos de la mar:
- Porque tu pie se enrojecerá de sangre de tus enemigos, Y de ella la lengua de tus perros.
- Vieron tus caminos, Oh Dios. Los caminos de mi Dios, de mi Rey, en el santuario.
- Los cantores iban delante, los tañedores detrás. En medio, las doncellas, con adufes.
- Bendecid á Dios en congregaciones: Al Señor, vosotros de la estirpe de Israel.
- Allí estaba el joven Benjamín Señoreador de ellos, Los príncipes de Judá en su congregación, Los príncipes de Zabulón, los príncipes de Nephtalí.
- Tu Dios ha ordenado tu fuerza. Confirma, Oh Dios, lo que has obrado en nosotros.
- Por razón de tu templo en Jerusalem Los reyes te ofrecerán dones.
- Reprime la reunión de gentes armadas, La multitud de toros con los becerros de los pueblos, Hasta que todos se sometan con sus piezas de plata: Disipa los pueblos que se complacen en la guerra.
- Vendrán príncipes de Egipto. Etiopía apresurará sus manos á Dios.
- Reinos de la tierra, Cantad á Dios, Cantad al Señor (Selah).
- Al que cabalga sobre los cielos de los cielos que son de antiguo: He aquí á su voz dará voz de fortaleza.
- Atribuid fortaleza á Dios: Sobre Israel es su magnificencia, Y su poder está en los cielos.
- Terrible eres, Oh Dios, desde tus santuarios: El Dios de Israel, él da fortaleza y vigor á su pueblo. Bendito Dios.
Salmo 69 ↟↟
- l Músico principal: sobre Sosannim: Salmo de David.
- Sálvame, Oh Dios, Porque las aguas han entrado hasta el alma.
- Estoy hundido en cieno profundo, donde no hay pie: He venido á abismos de aguas, y la corriente me ha anegado.
- Cansado estoy de llamar. mi garganta se ha enronquecido. Han desfallecido mis ojos esperando á mi Dios.
- Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza los que me aborrecen sin causa. Hanse fortalecido mis enemigos, los que me destruyen sin por qué: He venido pues á pagar lo que no he tomado.
- Dios, tú sabes mi locura. Y mis delitos no te son ocultos.
- No sean avergonzados por mi causa los que te esperan, oh Señor Ádonái de los ejércitos. No sean confusos por mí los que te buscan, Oh Dios de Israel.
- Porque por amor de ti he sufrido afrenta. Confusión ha cubierto mi rostro.
- He sido extrañado de mis hermanos, Y extraño á los hijos de mi madre.
- Porque me consumió el celo de tu casa. Y los denuestos de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.
- Y lloré afligiendo con ayuno mi alma. Y esto me ha sido por afrenta.
- Puse además saco por mi vestido. Y vine á serles por proverbio.
- Hablaban contra mí los que se sentaban á la puerta, Y me zaherían en las canciones de los bebederos de sidra.
- Empero yo enderezaba mi oración á ti, Oh Ádonái, al tiempo de tu buena voluntad: Oh Dios, por la multitud de tu misericordia, Por la verdad de tu salud, óyeme.
- Sácame del lodo, y no sea yo sumergido: Sea yo libertado de los que me aborrecen, y del profundo de las aguas.
- No me anegue el ímpetu de las aguas, Ni me suerba la hondura, Ni el pozo cierre sobre mí su boca.
- Oyeme, Ádonái, porque apacible es tu misericordia. Mírame conforme á la multitud de tus miseraciones.
- Y no escondas tu rostro de tu siervo. Porque estoy angustiado. apresúrate, óyeme.
- Acércate á mi alma, redímela: Líbrame á causa de mis enemigos.
- Tú sabes mi afrenta, y mi confusión, y mi oprobio: Delante de ti están todos mis enemigos.
- La afrenta ha quebrantado mi corazón, y estoy acongojado: Y esperé quien se compadeciese de mí, y no lo hubo: Y consoladores, y ninguno hallé.
- Pusiéronme además hiel por comida, Y en mi sed me dieron á beber vinagre.
- Sea su mesa delante de ellos por lazo, Y lo que es para bien por tropiezo.
- Sean oscurecidos sus ojos para ver, Y haz siempre titubear sus lomos.
- Derrama sobre ellos tu ira, Y el furor de tu enojo los alcance.
- Sea su palacio asolado: En sus tiendas no haya morador.
- Porque persiguieron al que tú heriste. Y cuentan del dolor de los que tú llagaste.
- Pon maldad sobre su maldad, Y no entren en tu justicia.
- Sean raídos del libro de los vivientes, Y no sean escritos con los justos.
- Y yo afligido y dolorido, Tu salud, Oh Dios, me defenderá.
- Alabaré yo el nombre de Dios con cántico, Ensalzarélo con alabanza.
- Y agradará á Ádonái más que sacrificio de buey, O becerro que echa cuernos y uñas.
- Veránlo los humildes, y se gozarán. Buscad á Dios, y vivirá vuestro corazón.
- Porque Ádonái oye á los menesterosos, Y no menosprecia á sus prisioneros.
- Alábenlo los cielos y la tierra, Los mares, y todo lo que se mueve en ellos.
- Porque Dios guardará á Sión, y reedificará las ciudades de Judá. Y habitarán allí, y la poseerán.
- Y la simiente de sus siervos la heredará, Y los que aman su nombre habitarán en ella.
Salmo 70 ↟↟
- l Músico principal: Salmo de David, para conmemorar.
- Oh Dios, acude á librarme. Apresúrate, Oh Dios, á socorrerme.
- Sean avergonzados y confusos Los que buscan mi vida. Sean vueltos atrás y avergonzados Los que mi mal desean.
- Sean vueltos, en pago de su afrenta hecha, Los que dicen: ¡Ah. ¡ah.
- Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan. Y digan siempre los que aman tu salud: Engrandecido sea Dios.
- Yo estoy afligido y menesteroso. Apresúrate á mí, Oh Dios: Ayuda mía y mi libertador eres tú. Oh Ádonái, no te detengas.
Salmo 71 ↟↟
- n ti, Oh Ádonái, he esperado. No sea yo confuso para siempre.
- Hazme escapar, y líbrame en tu justicia: Inclina tu oído y sálvame.
- Séme por peña de estancia, adonde recurra yo continuamente: Mandado has que yo sea salvo. Porque tú eres mi roca, y mi fortaleza.
- Dios mío, líbrame de la mano del impío, De la mano del perverso y violento.
- Porque tú, oh Señor Ádonái, eres mi esperanza: Seguridad mía desde mi juventud.
- Por ti he sido sustentado desde el vientre: De las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: De ti será siempre mi alabanza.
- Como prodigio he sido á muchos. Y tú mi refugio fuerte.
- Sea llena mi boca de tu alabanza, De tu gloria todo el día.
- No me deseches en el tiempo de la vejez. Cuando mi fuerza se acabare, no me desampares.
- Porque mis enemigos han tratado de mí. Y los que acechan mi alma, consultaron juntamente,
- Diciendo: Dios lo ha dejado: Perseguid y tomadle, porque no hay quien le libre.
- Oh Dios, no te alejes de mí: Dios mío, acude presto á mi socorro.
- Sean avergonzados, fallezcan los adversarios de mi alma. Sean cubiertos de vergüenza y de confusión los que mi mal buscan.
- Mas yo siempre esperaré, Y añadiré sobre toda tu alabanza.
- Mi boca publicará tu justicia Y tu salud todo el día, Aunque no sé el número de ellas.
- Vendré á las valentías del Señor Ádonái: Haré memoria de sola tu justicia.
- Oh Dios, enseñásteme desde mi mocedad. Y hasta ahora he manifestado tus maravillas.
- Y aun hasta la vejez y las canas. Oh Dios, no me desampares, Hasta que denuncie tu brazo á la posteridad, Tus valentías á todos los que han de venir.
- Y tu justicia, Oh Dios, hasta lo excelso. Porque has hecho grandes cosas: Oh Dios, ¿quién como tú?
- Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, Volverás á darme vida, Y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra.
- Aumentarás mi grandeza, Y volverás á consolarme.
- Asimismo yo te alabaré con instrumento de salterio, Oh Dios mío: tu verdad cantaré yo á ti en el arpa, Oh Santo de Israel.
- Mis labios cantarán cuando á ti salmeare, Y mi alma, á la cual redimiste.
- Mi lengua hablará también de tu justicia todo el día: Por cuanto fueron avergonzados, porque fueron confusos los que mi mal procuraban.
Salmo 72 ↟↟
- ara Salomón.
- Oh Dios, da tus juicios al rey, Y tu justicia al hijo del rey.
- El juzgará tu pueblo con justicia, Y tus afligidos con juicio.
- Los montes llevarán paz al pueblo, Y los collados justicia.
- Juzgará los afligidos del pueblo, Salvará los hijos del menesteroso, Y quebrantará al violento.
- Temerte han mientras duren el sol Y la luna, por generación de generaciones.
- Descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada. Como el rocío que destila sobre la tierra.
- Florecerá en sus días justicia, Y muchedumbre de paz, hasta que no haya luna.
- Y dominará de mar á mar, Y desde el río hasta los cabos de la tierra.
- Delante de él se postrarán los Etiopes. Y sus enemigos lamerán la tierra.
- Los reyes de Tharsis y de las islas traerán presentes: Los reyes de Sheba y de Seba ofrecerán dones.
- Y arrodillarse han á él todos los reyes. Le servirán todas las gentes.
- Porque él librará al menesteroso que clamare, Y al afligido que no tuviere quien le socorra.
- Tendrá misericordia del pobre y del menesteroso, Y salvará las almas de los pobres.
- De engaño y de violencia redimirá sus almas: Y la sangre de ellos será preciosa en sus ojos.
- Y vivirá, y darásele del oro de Seba. Y oraráse por él continuamente. Todo el día se le bendecirá.
- Será echado un puño de grano en tierra, en las cumbres de los montes. Su fruto hará ruido como el Líbano, Y los de la ciudad florecerán como la hierba de la tierra.
- Será su nombre para siempre, Perpetuaráse su nombre mientras el sol dure: Y benditas serán en él todas las gentes: Llamarlo han Bienaventurado.
- Bendito Ádonái Dios, el Dios de Israel, Que solo hace maravillas.
- Y bendito su nombre glorioso para siempre: Y toda la tierra sea llena de su gloria. Amén y Amén.
- Acábanse las oraciones de David, hijo de Isaí.
Salmo 73 ↟↟
- almo de Asaph.
- Ciertamente bueno es Dios á Israel, A los limpios de corazón.
- Mas yo, casi se deslizaron mis pies. Por poco resbalaron mis pasos.
- Porque tuve envidia de los insensatos, Viendo la prosperidad de los impíos.
- Porque no hay ataduras para su muerte. Antes su fortaleza está entera.
- No están ellos en el trabajo humano. Ni son azotados con los otros hombres.
- Por tanto soberbia los corona: Cúbrense de vestido de violencia.
- Sus ojos están salidos de gruesos: Logran con creces los antojos del corazón.
- Soltáronse, y hablan con maldad de hacer violencia. Hablan con altanería.
- Ponen en el cielo su boca, Y su lengua pasea la tierra.
- Por eso su pueblo vuelve aquí, Y aguas de lleno le son exprimidas.
- Y dicen: ¿Cómo sabe Dios? ¿Y hay conocimiento en lo alto?
- He aquí estos impíos, Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas.
- Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocencia.
- Pues he sido azotado todo el día, Y empezaba mi castigo por las mañanas.
- Si dijera yo, Discurriré de esa suerte. He aquí habría negado la nación de tus hijos:
- Pensaré pues para saber esto: Es á mis ojos duro trabajo,
- Hasta que venido al santuario de Dios, Entenderé la postrimería de ellos.
- Ciertamente los has puesto en deslizaderos. En asolamientos los harás caer.
- ¡Cómo han sido asolados. ¡cuán en un punto. Acabáronse, fenecieron con turbaciones.
- Como sueño del que despierta, Así, Señor, cuando despertares, menospreciarás sus apariencias.
- Desazonóse á la verdad mi corazón, Y en mis riñones sentía punzadas.
- Mas yo era ignorante, y no entendía: Era como una bestia acerca de ti.
- Con todo, yo siempre estuve contigo: Trabaste de mi mano derecha.
- Hasme guiado según tu consejo, Y después me recibirás en gloria.
- ¿A quién tengo yo en los cielos? Y fuera de ti nada deseo en la tierra.
- Mi carne y mi corazón desfallecen: Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre.
- Porque he aquí, los que se alejan de ti perecerán: Tú cortarás á todo aquel que fornicando, de ti se aparta.
- Y en cuanto á mí, el acercarme á Dios es el bien: He puesto en el Señor Ádonái mi esperanza, Para contar todas tus obras.
Salmo 74 ↟↟
- asquil de Asaph.
- ¿Por qué, Oh Dios, nos has desechado para siempre? ¿Por qué ha humeado tu furor contra las ovejas de tu dehesa?
- Acuérdate de tu congregación, que adquiriste de antiguo, Cuando redimiste la vara de tu heredad. Este monte de Sión, donde has habitado.
- Levanta tus pies á los asolamientos eternos: A todo enemigo que ha hecho mal en el santuario.
- Tus enemigos han bramado en medio de tus sinagogas: Han puesto sus divisas por señas.
- Cualquiera se hacía famoso según que había levantado El hacha sobre los gruesos maderos.
- Y ahora con hachas y martillos Han quebrado todas sus entalladuras.
- Han puesto á fuego tus santuarios, Han profanado el tabernáculo de tu nombre echándolo á tierra.
- Dijeron en su corazón: Destruyámoslos de una vez. Han quemado todas las sinagogas de Dios en el tierra.
- No vemos ya nuestras señales: No hay más profeta. Ni con nosotros hay quien sepa hasta cuándo.
- ¿Hasta cuándo, Oh Dios, el angustiador nos afrentará? ¿Ha de blasfemar el enemigo perpetuamente tu nombre?
- ¿Por qué retraes tu mano, y tu diestra? ¿Por qué la escondes dentro de tu seno?
- Empero Dios es mi rey ya de antiguo. El que obra saludes en medio de la tierra.
- Tú hendiste la mar con tu fortaleza: Quebrantaste cabezas de ballenas en las aguas.
- Tú magullaste las cabezas del leviathán. Dístelo por comida al pueblo de los desiertos.
- Tú abriste fuente y río. Tú secaste ríos impetuosos.
- Tuyo es el día, tuya también es la noche: Tú aparejaste la luna y el sol.
- Tú estableciste todos los términos de la tierra: El verano y el invierno tú los formaste.
- Acuerdáte de esto: que el enemigo ha dicho afrentas á Ádonái, Y que el pueblo insensato ha blasfemado tu nombre.
- No entregues á las bestias el alma de tu tórtola: Y no olvides para siempre la congregación de tus afligidos.
- Mira al pacto: Porque las tenebrosidades de la tierra llenas están de habitaciones de violencia.
- No vuelva avergonzado el abatido: El afligido y el menesteroso alabarán tu nombre.
- Levántate, Oh Dios, aboga tu causa: Acuérdate de cómo el insensato te injuria cada día.
- No olvides las voces de tus enemigos: El alboroto de los que se levantan contra ti sube continuamente.
Salmo 75 ↟↟
- l Músico principal: sobre No destruyas: Salmo de Asaph: Cántico.
- Alabarémoste, Oh Dios, alabaremos. Que cercano está tu nombre: Cuenten tus maravillas.
- Cuando yo tuviere tiempo, Yo juzgaré rectamente.
- Arruinábase la tierra y sus moradores: Yo sostengo sus columnas. (Selah.)
- Dije á los insensatos: No os infatuéis. Y á los impíos: No levantéis el cuerno:
- No levantéis en alto vuestro cuerno. No habléis con cerviz erguida.
- Porque ni de oriente, ni de occidente, Ni del desierto viene el ensalzamiento.
- Mas Dios es el juez: A éste abate, y á aquel ensalza.
- Porque el cáliz está en la mano de Ádonái, y el vino es tinto, Lleno de mistura. y él derrama del mismo: Ciertamente sus heces chuparán y beberán todos los impíos de la tierra.
- Mas yo anunciaré siempre, Cantaré alabanzas al Dios de Jacob.
- Y quebraré todos los cuernos de los pecadores: Los cuernos del justo serán ensalzados.
Salmo 76 ↟↟
- l Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de Asaph: Canción.
- Dios es conocido en Judá: En Israel es grande su nombre.
- Y en Salem está su tabernáculo, Y su habitación en Sión.
- Allí quebró las saetas del arco, El escudo, y la espada, y tren de guerra. (Selah.)
- Ilustre eres tú. fuerte, más que los montes de caza.
- Los fuertes de corazón fueron despojados, durmieron su sueño. Y nada hallaron en sus manos todos los varones fuertes.
- A tu reprensión, Oh Dios de Jacob, El carro y el caballo fueron entorpecidos.
- Tú, terrible eres tú: ¿Y quién parará delante de ti, en comenzando tu ira?
- Desde los cielos hiciste oír juicio. La tierra tuvo temor y quedó suspensa,
- Cuando te levantaste, Oh Dios, al juicio, Para salvar á todos los mansos de la tierra. (Selah.)
- Ciertamente la ira del hombre te acarreará alabanza: Tú reprimirás el resto de las iras.
- Prometed, y pagad á Ádonái vuestro Dios: Todos los que están alrededor de él, traigan presentes al Terrible.
- Cortará él el espíritu de los príncipes: Terrible es á los reyes de la tierra.
Salmo 77 ↟↟
- l Músico principal: para Jeduthún: Salmo de Asaph.
- Con mi voz clamé á Dios, A Dios clamé, y él me Escuchará.
- Al Señor busqué en el día de mi angustia: Mi mal corría de noche y no cesaba: Mi alma rehusaba consuelo.
- Acordábame de Dios, y gritaba: Quejábame, y desmayaba mi espíritu. (Selah.)
- Tenías los párpados de mis ojos: Estaba yo quebrantado, y no hablaba.
- Consideraba los días desde el principio, Los años de los siglos.
- Acordábame de mis canciones de noche. Meditaba con mi corazón, Y mi espíritu inquiría.
- ¿Desechará el Señor para siempre, Y no volverá más á amar?
- ¿Hase acabado para siempre su misericordia? ¿Hase acabado la palabra suya para generación y generación?
- ¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha encerrado con ira sus piedades? (Selah.)
- Y dije: Enfermedad mía es esta. Traeré pues á la memoria los años de la diestra del Altísimo.
- Acordaréme de las obras de JAH: Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas.
- Y meditaré en todas tus obras, Y hablaré de tus hechos.
- Oh Dios, en santidad es tu camino: ¿Qué Dios grande como el Dios nuestro?
- Tú eres el Dios que hace maravillas: Tú hiciste notoria en los pueblos tu fortaleza.
- Con tu brazo redimiste á tu pueblo, A los hijos de Jacob y de José. (Selah.)
- Viéronte las aguas, Oh Dios. Viéronte las aguas, temieron. Y temblaron los abismos.
- Las nubes echaron inundaciones de aguas. Tronaron los cielos, Y discurrieron tus rayos.
- Anduvo en derredor el sonido de tus truenos. Los relámpagos alumbraron el mundo. Estremecióse y tembló la tierra.
- En la mar fué tu camino, Y tus sendas en las muchas aguas. Y tus pisadas no fueron conocidas.
- Condujiste á tu pueblo como ovejas, Por mano de Moisés y de Aarón.
Salmo 78 ↟↟
- asquil de Asaph.
- Escucha, pueblo mío, mi ley: Inclinad vuestro oído á las palabras de mi boca.
- Abriré mi boca en parábola. Hablaré cosas reservadas de antiguo:
- Las cuales hemos oído y entendido. Que nuestros padres nos las contaron.
- No las encubriremos á sus hijos, Contando á la generación venidera las alabanzas de Ádonái, Y su fortaleza, y sus maravillas que hizo.
- El estableció testimonio en Jacob, Y pusó ley en Israel. La cual mandó á nuestros padres Que la notificasen á sus hijos.
- Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán. Y los que se levantarán, lo cuenten á sus hijos.
- A fin de que pongan en Dios su confianza, Y no se olviden de las obras de Dios, Y guarden sus mandamientos:
- Y no sean como sus padres, Generación contumaz y rebelde. Generación que no apercibió su corazón, Ni fué fiel para con Dios su espíritu.
- Los hijos de Ephraim armados, flecheros, Volvieron las espaldas el día de la batalla.
- No guardaron el pacto de Dios, Ni quisieron andar en su ley:
- Antes se olvidaron de sus obras, Y de sus maravillas que les había mostrado.
- Delante de sus padres hizo maravillas En la tierra de Egipto, en el campo de Zoán.
- Rompió la mar, é hízolos pasar. E hizo estar las aguas como en un montón.
- Y llevólos de día con nube, Y toda la noche con resplandor de fuego.
- Hendió las peñas en el desierto: Y dióles á beber como de grandes abismos.
- Pues sacó de la peña corrientes, E hizo descender aguas como ríos.
- Empero aun tornaron á pecar contra él, Enojando en la soledad al Altísimo.
- Pues tentaron á Dios en su corazón, Pidiendo comida á su gusto.
- Y hablaron contra Dios, Diciendo: ¿Podrá poner mesa en el desierto?
- He aquí ha herido la peña, y corrieron aguas, Y arroyos salieron ondeando: ¿Podrá también dar pan? ¿Aparejará carne á su pueblo?
- Por tanto oyó Ádonái, é indignóse: Y encendióse el fuego contra Jacob, Y el furor subió también contra Israel.
- Por cuanto no habían creído á Dios, Ni habían confiado en su salud:
- A pesar de que mandó á las nubes de arriba, Y abrió las puertas de los cielos,
- E hizo llover sobre ellos maná para comer, Y dióles trigo de los cielos.
- Pan de nobles comió el hombre: Envióles comida á hartura.
- Movió el solano en el cielo, Y trajo con su fortaleza el austro.
- E hizo llover sobre ellos carne como polvo, Y aves de alas como arena de la mar.
- E hízolas caer en medio de su campo, Alrededor de sus tiendas.
- Y comieron, y hartáronse mucho: Cumplióles pues su deseo.
- No habían quitado de sí su deseo, Aún estaba su vianda en su boca,
- Cuando vino sobre ellos el furor de Dios, Y mató los más robustos de ellos, Y derribó los escogidos de Israel.
- Con todo esto pecaron aún, Y no dieron crédito á sus maravillas.
- Consumió por tanto en nada sus días, Y sus años en la tribulación.
- Si los mataba, entonces buscaban á Dios. Entonces se volvían solícitos en busca suya.
- Y acordábanse que Dios era su refugio. Y el Dios Alto su redentor.
- Mas le lisonjeaban con su boca, Y con su lengua le mentían:
- Pues sus corazones no eran rectos con él, Ni estuvieron firmes en su pacto.
- Empero él misericorDioso, perdonaba la maldad, y no los destruía: Y abundó para apartar su ira, Y no despertó todo su enojo.
- Y acordóse que eran carne. Soplo que va y no vuelve.
- ¡Cuántas veces lo ensañaron en el desierto, Lo enojaron en la soledad.
- Y volvían, y tentaban á Dios, Y ponían límite al Santo de Israel.
- No se acordaron de su mano, Del día que los redimió de angustia.
- Cuando puso en Egipto sus señales, Y sus maravillas en el campo de Zoán.
- Y volvió sus ríos en sangre, Y sus corrientes, porque no bebiesen.
- Envió entre ellos una mistura de moscas que los comían, Y ranas que los destruyeron.
- Dió también al pulgón sus frutos, Y sus trabajos á la langosta.
- Sus viñas destruyó con granizo, Y sus higuerales con piedra.
- Y entregó al pedrisco sus bestias, Y al fuego sus ganados.
- Envió sobre ellos el furor de su saña, Ira y enojo y angustia, Con misión de malos ángeles.
- Dispuso el camino á su furor. No eximió la vida de ellos de la muerte, Sino que entregó su vida á la mortandad.
- E hirió á todo primogénito en Egipto, Las primicias de las fuerzas en las tiendas de Châm.
- Empero hizo salir á su pueblo como ovejas, Y llevólos por el desierto, como un rebaño.
- Y guiólos con seguridad, que no tuvieron miedo. Y la mar cubrió á sus enemigos.
- Metiólos después en los términos de su santuario, En este monte que ganó su mano derecha.
- Y echó las gentes de delante de ellos, Y repartióles una herencia con cuerdas. E hizo habitar en sus moradas á las tribus de Israel.
- Mas tentaron y enojaron al Dios Altísimo, Y no guardaron sus testimonios.
- Sino que se volvieron, y se rebelaron como sus padres: Volviéronse como arco engañoso.
- Y enojáronlo con sus altos, Y provocáronlo á celo con sus esculturas.
- Oyólo Dios, y enojóse, Y en gran manera aborreció á Israel.
- Dejó por tanto el tabernáculo de Silo, La tienda en que habitó entre los hombres.
- Y dió en cautividad su fortaleza, Y su gloria en mano del enemigo.
- Entregó también su pueblo á cuchillo, Y airóse contra su heredad.
- El fuego devoró sus mancebos, Y sus vírgenes no fueron loadas en cantos nupciales.
- Sus sacerdotes cayeron á cuchillo, Y sus viudas no lamentaron.
- Entonces despertó el Señor á la manera del que ha dormido, Como un valiente que grita excitado del vino:
- E hirió á sus enemigos en las partes posteriores: Dióles perpetua afrenta.
- Y desechó el tabernáculo de José, Y no escogió la tribu de Ephraim.
- Sino que escogió la tribu de Judá, El monte de Sión, al cual amó.
- Y edificó su santuario á manera de eminencia, Como la tierra que cimentó para siempre.
- Y eligió á David su siervo, Y tomólo de las majadas de las ovejas:
- De tras las paridas lo trajo, Para que apacentase á Jacob su pueblo, y á Israel su heredad.
- Y apacentólos con entereza de su corazón. Y pastoreólos con la pericia de sus manos.
Salmo 79 ↟↟
- almo de Asaph.
- Oh Dios, vinieron las gentes á tu heredad. El templo de tu santidad han contaminado. Pusieron á Jerusalem en montones.
- Dieron los cuerpos de tus siervos por comida á las aves de los cielos. La carne de tus santos á las bestias de la tierra.
- Derramaron su sangre como agua en los alrededores de Jerusalem. Y no hubo quien los enterrase.
- Somos afrentados de nuestros vecinos, Escarnecidos y burlados de los que están en nuestros alrededores.
- ¿Hasta cuándo, Oh Ádonái? ¿has de estar airado para siempre? ¿Arderá como fuego tu celo?
- Derrama tu ira sobre las gentes que no te conocen, Y sobre los reinos que no invocan tu nombre.
- Porque han consumido á Jacob, Y su morada han asolado.
- No recuerdes contra nosotros las iniquidades antiguas: Anticípennos presto tus misericordias, Porque estamos muy abatidos.
- Ayúdanos, Oh Dios, salud nuestra, por la gloria de tu nombre: Y líbranos, y aplácate sobre nuestros pecados por amor de tu nombre.
- Porque dirán las gentes: ¿Dónde está su Dios? Sea notoria en las gentes, delante de nuestros ojos, La venganza de la sangre de tus siervos, que fué derramada.
- Entre ante tu acatamiento el gemido de los presos: Conforme á la grandeza de tu brazo preserva á los sentenciados á muerte.
- Y torna á nuestros vecinos en su seno siete tantos De su infamia, con que te han deshonrado, Oh Ádonái.
- Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu dehesa, Te alabaremos para siempre: Por generación y generación cantaremos tus alabanzas.
Salmo 80 ↟↟
- l Músico principal: sobre Sosannim Eduth: Salmo de Asaph.
- Oh Pastor de Israel, Escucha: Tú que pastoreas como á ovejas á José, Que estás entre querubines, resplandece.
- Despierta tu valentía delante de Ephraim, y de Benjamín, y de Manasés, Y ven á salvarnos.
- Oh Dios, haznos tornar. Y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
- Ádonái, Dios de los ejércitos, ¿Hasta cuándo humearás tú contra la oración de tu pueblo?
- Dísteles á comer pan de lágrimas, Y dísteles á beber lágrimas en gran abundancia.
- Pusístenos por contienda á nuestros vecinos: Y nuestros enemigos se burlan entre sí.
- Oh Dios de los ejércitos, haznos tornar. Y haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
- Hiciste venir una vid de Egipto: Echaste las gentes, y plantástela.
- Limpiaste sitio delante de ella, E hiciste arraigar sus raíces, y llenó la tierra.
- Los montes fueron cubiertos de su sombra. Y sus sarmientos como cedros de Dios.
- Extendió sus vástagos hasta la mar, Y hasta el río sus mugrones.
- ¿Por qué aportillaste sus vallados, Y la vendimian todos los que pasan por el camino?
- Estropeóla el puerco montés, Y pacióla la bestia del campo.
- Oh Dios de los ejércitos, vuelve ahora: Mira desde el cielo, y considera, y visita esta viña,
- Y la planta que plantó tu diestra, Y el renuevo que para ti corroboraste.
- Quemada á fuego está, asolada: Perezcan por la reprensión de tu rostro.
- Sea tu mano sobre el varón de tu diestra, Sobre el hijo del hombre que para ti corroboraste.
- Así no nos volveremos de ti: Vida nos darás, é invocaremos tu nombre.
- Oh Ádonái, Dios de los ejércitos, haznos tornar. Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos.
|
|