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Salmo 101 ↟↟
- almo de David.
- Misericordia y juicio cantaré: A ti cantaré yo, Oh Ádonái.
- Entenderé en el camino de la perfección Cuando vinieres á mí: En integridad de mi corazón andaré en medio de mi casa.
- No pondré delante de mis ojos cosa injusta: Aborrezco la obra de los que se desvían: Ninguno de ellos se allegará á mí.
- Corazón perverso se apartará de mí. No conoceré al malvado.
- Al que solapadamente infama á su prójimo, yo le cortaré. No sufriré al de ojos altaneros, y de corazón vanidoso.
- Mis ojos pondré en los fieles de la tierra, para que estén conmigo: El que anduviere en el camino de la perfección, éste me servirá.
- No habitará dentro de mi casa el que hace fraude: El que habla mentiras no se afirmará delante de mis ojos.
- Por las mañanas cortaré á todos los impíos de la tierra. Para extirpar de la ciudad de Ádonái á todos los que obraren iniquidad.
Salmo 102 ↟↟
- ración del pobre, cuando estuviere angustiado, y delante de Ádonái derramare su lamento.
- Ádonái, oye mi oración, Y venga mi clamor á ti.
- No escondas de mí tu rostro: en el día de mi angustia Inclina á mí tu oído. El día que te invocare, apresúrate á responderme.
- Porque mis días se han consumido como humo. Y mis huesos cual tizón están quemados.
- Mi corazón fué herido, y secóse como la hierba. Por lo cual me olvidé de comer mi pan.
- Por la voz de mi gemido Mis huesos se han pegado á mi carne.
- Soy semejante al pelícano del desierto. Soy como el buho de las soledades.
- Velo, y soy Como el pájaro solitario sobre el tejado.
- Cada día me afrentan mis enemigos. Los que se enfurecen contra mí, hanse contra mí conjurado.
- Por lo que como la ceniza á manera de pan, Y mi bebida mezclo con lloro,
- A causa de tu enojo y de tu ira. Pues me alzaste, y me has arrojado.
- Mis días son como la sombra que se va. Y heme secado como la hierba.
- Mas tú, Ádonái, permanecerás para siempre, Y tu memoria para generación y generación.
- Tú levantándote, tendrás misericordia de Sión. Porque el tiempo de tener misericordia de ella, porque el plazo es llegado.
- Porque tus siervos aman sus piedras, Y del polvo de ella tienen compasión.
- Entonces temerán las gentes el nombre de Ádonái, Y todos los reyes de la tierra tu gloria.
- Por cuanto Ádonái habrá edificado á Sión, Y en su gloria será visto.
- Habrá mirado á la oración de los solitarios, Y no habrá desechado el ruego de ellos.
- Escribirse ha esto para la generación venidera: Y el pueblo que se criará, alabará á JAH.
- Porque miró de lo alto de su santuario. Ádonái miró de los cielos á la tierra,
- Para oír el gemido de los presos, Para soltar á los sentenciados á muerte.
- Porque cuenten en Sión el nombre de Ádonái, Y su alabanza en Jerusalem,
- Cuando los pueblos se congregaren en uno, Y los reinos, para servir á Ádonái.
- El afligió mi fuerza en el camino. Acortó mis días.
- Dije: Dios mío, no me cortes en el medio de mis días: Por generación de generaciones son tus años.
- Tú fundaste la tierra antiguamente, Y los cielos son obra de tus manos.
- Ellos perecerán, y tú permanecerás. Y todos ellos como un vestido se envejecerán. Como una ropa de vestir los mudarás, y serán mudados:
- Mas tú eres el mismo, Y tus años no se acabarán.
- Los hijos de tus siervos habitarán, Y su simiente será afirmada delante de ti.
Salmo 103 ↟↟
- almo de David.
- Bendice, alma mía, á Ádonái. Y bendigan todas mis entrañas su santo nombre.
- Bendice, alma mía, á Ádonái, Y no olvides ninguno de sus beneficios.
- El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias.
- El que rescata del hoyo tu vida, El que te corona de favores y misericordias.
- El que sacia de bien tu boca De modo que te rejuvenezcas como el águila.
- Ádonái el que hace justicia Y derecho á todos los que padecen violencia.
- Sus caminos notificó á Moisés, Y á los hijos de Israel sus obras.
- MisericorDioso y clemente es Ádonái. Lento para la ira, y grande en misericordia.
- No contenderá para siempre, Ni para siempre guardará el enojo.
- No ha hecho con nosotros conforme á nuestras iniquidades. Ni nos ha pagado conforme á nuestros pecados.
- Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su misericordia sobre los que le temen.
- Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
- Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece Ádonái de los que le temen.
- Porque él conoce nuestra condición. Acuérdase que somos polvo.
- El hombre, como la hierba son sus días, Florece como la flor del campo.
- Que pasó el viento por ella, y pereció: Y su lugar no la conoce más.
- Mas la misericordia de Ádonái desde el siglo y hasta el siglo sobre los que le temen, Y su justicia sobre los hijos de los hijos.
- Sobre los que guardan su pacto, Y los que se acuerdan de sus mandamientos para ponerlos por obra.
- Ádonái afirmó en los cielos su trono. Y su reino domina sobre todos.
- Bendecid á Ádonái, vosotros sus ángeles, Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, Obedeciendo á la voz de su precepto.
- Bendecid á Ádonái, vosotros todos sus ejércitos, Ministros suyos, que hacéis su voluntad.
- Bendecid á Ádonái, vosotras todas sus obras, En todos los lugares de su Señorío. Bendice, alma mía, á Ádonái.
Salmo 104 ↟↟
- endice, alma mía, á Ádonái. Ádonái, Dios mío, mucho te has engrandecido. Haste vestido de gloria y de magnificencia.
- El que se cubre de luz como de vestidura, Que extiende los cielos como una cortina.
- Que establece sus aposentos entre las aguas. El que pone las nubes por su carroza, El que anda sobre las alas del viento.
- El que hace á sus ángeles espíritus, Sus ministros al fuego flameante.
- El fundó la tierra sobre sus basas. No será jamás removida.
- Con el abismo, como con vestido, la cubriste. Sobre los montes estaban las aguas.
- A tu reprensión huyeron. Al sonido de tu trueno se apresuraron.
- Subieron los montes, descendieron los valles, Al lugar que tú les fundaste.
- Pusísteles término, el cual no traspasarán. Ni volverán á cubrir la tierra.
- Tú eres el que envías las fuentes por los arroyos. Van entre los montes.
- Abrevan á todas las bestias del campo: Quebrantan su sed los asnos montaraces.
- Junto á aquellos habitarán las aves de los cielos. Entre las ramas dan voces.
- El que riega los montes desde sus aposentos: Del fruto de sus obras se sacia la tierra.
- El que hace producir el heno para las bestias, Y la hierba para el servicio del hombre. Sacando el pan de la tierra.
- Y el vino que alegra el corazón del hombre, Y el aceite que hace lucir el rostro, Y el pan que sustenta el corazón del hombre.
- Llénanse de jugo los árboles de Ádonái, Los cedros del Líbano que él plantó.
- Allí anidan las aves. En las hayas hace su casa la cigüeña.
- Los montes altos para las cabras monteses. Las peñas, madrigueras para los conejos.
- Hizo la luna para los tiempos: El sol conoce su ocaso.
- Pone las tinieblas, y es la noche: En ella corretean todas las bestias de la selva.
- Los leoncillos braman á la presa, Y para buscar de Dios su comida.
- Sale el sol, recógense, Y échanse en sus cuevas.
- Sale el hombre á su hacienda, Y á su labranza hasta la tarde.
- ¡Cuán muchas son tus obras, Oh Ádonái. Hiciste todas ellas con sabiduría: La tierra está llena de tus beneficios.
- Asimismo esta gran mar y ancha de términos: En ella pescados sin número, Animales pequeños y grandes.
- Allí andan navíos. Allí este leviathán que hiciste para que jugase en ella.
- Todos ellos esperan en ti, Para que les des su comida á su tiempo.
- Les das, recogen. Abres tu mano, hártanse de bien.
- Escondes tu rostro, túrbanse: Les quitas el espíritu, dejan de ser, Y tórnanse en su polvo.
- Envías tu espíritu, críanse: Y renuevas la haz de la tierra.
- Sea la gloria de Ádonái para siempre. Alégrese Ádonái en sus obras.
- El cual mira á la tierra, y ella tiembla. Toca los montes, y humean.
- A Ádonái cantaré en mi vida: A mi Dios salmearé mientras viviere.
- Serme ha suave hablar de él: Yo me alegraré en Ádonái.
- Sean consumidos de la tierra los pecadores, Y los impíos dejen de ser. Bendice, alma mía, á Ádonái. Aleluya.
Salmo 105 ↟↟
- labad á Ádonái, invocad su nombre. Haced notorias sus obras en los pueblos.
- Cantadle, Cantadle salmos: Hablad de todas sus maravillas.
- Gloriaos en su santo nombre: Alégrese el corazón de los que buscan á Ádonái.
- Buscad á Ádonái, y su fortaleza: Buscad siempre su rostro.
- Acordaos de sus maravillas que hizo, De sus prodigios y de los juicios de su boca,
- Oh vosotros, simiente de Abraham su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos.
- El es Ádonái nuestro Dios. En toda la tierra son sus juicios.
- Acordóse para siempre de su alianza. De la palabra que mandó para mil generaciones,
- La cual concertó con Abraham. Y de su juramento á Isaac.
- Y establecióla á Jacob por decreto, A Israel por pacto sempiterno,
- Diciendo: A ti daré la tierra de Canaán Por cordel de vuestra heredad.
- Esto siendo ellos pocos hombres en número, Y extranjeros en ella.
- Y anduvieron de gente en gente, De un reino á otro pueblo.
- No consintió que hombre los agraviase. Y por causa de ellos castigó los reyes.
- No toquéis, dijo, á mis ungidos, Ni hagáis mal á mis profetas.
- Y llamó al hambre sobre la tierra, Y quebrantó todo mantenimiento de pan.
- Envió un varón delante de ellos, A José, que fué vendido por siervo.
- Afligieron sus pies con grillos. En hierro fué puesta su persona.
- Hasta la hora que llegó su palabra, El dicho de Ádonái le probó.
- Envió el rey, y soltóle. El Señor de los pueblos, y desatóle.
- Púsolo por Señor de su casa, Y por enSeñoreador en toda su posesión.
- Para que reprimiera á sus grandes como él quisiese, Y á sus ancianos enseñara sabiduría.
- Después entró Israel en Egipto, Y Jacob fué extranjero en la tierra de Châm.
- Y multiplicó su pueblo en gran manera, E hízolo fuerte más que sus enemigos.
- Volvió el corazón de ellos para que aborreciesen á su pueblo, Para que contra sus siervos pensasen mal.
- Envió á su siervo Moisés, Y á Aarón al cual escogió.
- Pusieron en ellos las palabras de sus señales, Y sus prodigios en la tierra de Châm.
- Echó tinieblas, é hizo oscuridad. Y no fueron rebeldes á su palabra.
- Volvió sus aguas en sangre, Y mató sus pescados.
- Produjo su tierra ranas, Aun en las cámaras de sus reyes.
- Dijo, y vinieron enjambres de moscas, Y piojos en todo su término.
- Volvió en su tierra sus lluvias en granizo, Y en fuego de llamaradas.
- E hirió sus viñas y sus higueras, Y quebró los árboles de su término.
- Dijo, y vinieron langostas, Y pulgón sin número.
- Y comieron toda la hierba de su país, Y devoraron el fruto de su tierra.
- Hirió además á todos los primogénitos en su tierra, El principio de toda su fuerza.
- Y sacólos con plata y oro. Y no hubo en sus tribus enfermo.
- Egipto se alegró de que salieran. Porque su terror había caído sobre ellos.
- Extendió una nube por cubierta, Y fuego para alumbrar la noche.
- Pidieron, é hizo venir codornices. Y saciólos de pan del cielo.
- Abrió la peña, y fluyeron aguas. Corrieron por los secadales como un río.
- Porque se acordó de su santa palabra, Dada á Abraham su siervo.
- Y sacó á su pueblo con gozo. Con júbilo á sus escogidos.
- Y dióles las tierras de las gentes. Y las labores de las naciones heredaron:
- Para que guardasen sus estatutos, Y observasen sus leyes. Aleluya.
Salmo 106 ↟↟
- leluya. Alabad á Ádonái, porque es bueno. Porque para siempre es su misericordia.
- ¿Quién expresará las valentías de Ádonái? ¿Quién contará sus alabanzas?
- Dichosos los que guardan juicio, Los que hacen justicia en todo tiempo.
- Acuérdate de mí, Oh Ádonái, según tu benevolencia para con tu pueblo: Visítame con tu salud.
- Para que yo vea el bien de tus escogidos, Para que me goce en la alegría de tu gente, Y me gloríe con tu heredad.
- Pecamos con nuestros padres, Hicimos iniquidad, hicimos impiedad.
- Nuestros padres en Egipto no entendieron tus maravillas. No se acordaron de la muchedumbre de tus misericordias. Sino que se rebelaron junto á la mar, en el mar Bermejo.
- Salvólos empero por amor de su nombre, Para hacer notoria su fortaleza.
- Y reprendió al mar Bermejo, y secólo. E hízoles ir por el abismo, como por un desierto.
- Y salvólos de mano del enemigo, Y rescatólos de mano del adversario.
- Y cubrieron las aguas á sus enemigos: No quedó uno de ellos.
- Entonces creyeron á sus palabras, Y cantaron su alabanza.
- Apresuráronse, olvidáronse de sus obras. No esperaron en su consejo.
- Y desearon con ansia en el desierto. Y tentaron á Dios en la soledad.
- Y él les dió lo que pidieron. Mas envió flaqueza en sus almas.
- Tomaron después celo contra Moisés en el campo, Y contra Aarón el santo de Ádonái.
- Abrióse la tierra, y tragó á Dathán, Y cubrió la compañía de Abiram.
- Y encendióse el fuego en su junta. La llama quemó los impíos.
- Hicieron becerro en Horeb, Y encorváronse á un vaciadizo.
- Así trocaron su gloria Por la imagen de un buey que come hierba.
- Olvidaron al Dios de su salud, Que había hecho grandezas en Egipto.
- Maravillas en la tierra de Châm, Cosas formidables sobre el mar Bermejo.
- Y trató de destruirlos, A no haberse puesto Moisés su escogido al portillo delante de él, A fin de apartar su ira, para que no los destruyese.
- Empero aborrecieron la tierra deseable: No creyeron á su palabra.
- Antes murmuraron en sus tiendas, Y no oyeron la voz de Ádonái.
- Por lo que alzó su mano á ellos, En orden á postrarlos en el desierto,
- Y humillar su simiente entre las gentes, Y esparcirlos por las tierras.
- Allegáronse asimismo á Baalpeor, Y comieron los sacrificios de los muertos.
- Y ensañaron á Dios con sus obras, Y desarrollóse la mortandad en ellos.
- Entonces se levantó Phinees, é hizo juicio. Y se detuvo la plaga.
- Y fuéle contado á justicia De generación en generación para siempre.
- También le irritaron en las aguas de Meriba: E hizo mal á Moisés por causa de ellos.
- Porque hicieron se rebelase su espíritu, Como lo expresó con sus labios.
- No destruyeron los pueblos Que Ádonái les dijo.
- Antes se mezclaron con las gentes, Y aprendieron sus obras.
- Y sirvieron á sus ídolos. Los cuales les fueron por ruina.
- Y sacrificaron sus hijos y sus hijas á los demonios.
- Y derramaron la sangre inocente, la sangre de sus hijos y de sus hijas, Que sacrificaron á los ídolos de Canaán: Y la tierra fué contaminada con sangre.
- Contamináronse así con sus obras, Y fornicaron con sus hechos.
- Encendióse por tanto el furor de Ádonái sobre su pueblo, Y abominó su heredad:
- Y entrególos en poder de las gentes, Y enSeñoreáronse de ellos los que los aborrecían.
- Y sus enemigos los oprimieron, Y fueron quebrantados debajo de su mano.
- Muchas veces los libró. Mas ellos se rebelaron á su consejo, Y fueron humillados por su maldad.
- El con todo, miraba cuando estaban en angustia, Y oía su clamor:
- Y acordábase de su pacto con ellos, Y arrepentíase conforme á la muchedumbre de sus miseraciones.
- Hizo asimismo tuviesen de ellos misericordia todos los que los tenían cautivos.
- Sálvanos, Ádonái Dios nuestro, Y júntanos de entre las gentes, Para que loemos tu santo nombre, Para que nos gloriemos en tus alabanzas.
- Bendito Ádonái Dios de Israel, Desde el siglo y hasta el siglo: Y diga todo el pueblo, Amén. Aleluya.
Salmo 107 ↟↟
- labad á Ádonái, porque es bueno. Porque para siempre es su misericordia.
- Díganlo los redimidos de Ádonái, Los que ha redimido del poder del enemigo,
- Y los ha congregado de las tierras, Del oriente y del occidente, Del aquilón y de la mar.
- Anduvieron perdidos por el desierto, por la soledad sin camino, No hallando ciudad de población.
- Hambrientos y sedientos, Su alma desfallecía en ellos.
- Habiendo empero clamado á Ádonái en su angustia, Librólos de sus aflicciones:
- Y dirigiólos por camino derecho, Para que viniesen á ciudad de población.
- Alaben la misericordia de Ádonái, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
- Porque sació al alma menesterosa, Y llenó de bien al alma hambrienta.
- Los que moraban en tinieblas y sombra de muerte, Aprisionados en aflicción y en hierros.
- Por cuanto fueron rebeldes á las palabras de Ádonái, Y aborrecieron el consejo del Altísimo.
- Por lo que quebrantó él con trabajo sus corazones, Cayeron y no hubo quien los ayudase.
- Luego que clamaron á Ádonái en su angustia, Librólos de sus aflicciones.
- Sacólos de las tinieblas y de la sombra de muerte, Y rompió sus prisiones.
- Alaben la misericordia de Ádonái, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
- Porque quebrantó las puertas de bronce, Y desmenuzó los cerrojos de hierro.
- Los insensatos, á causa del camino de su rebelión Y á causa de sus maldades, fueron afligidos.
- Su alma abominó toda vianda, Y llegaron hasta las puertas de la muerte.
- Mas clamaron á Ádonái en su angustia, Y salvólos de sus aflicciones.
- Envió su palabra, y curólos, Y librólos de su ruina.
- Alaben la misericordia de Ádonái, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres:
- Y sacrifiquen sacrificios de alabanza, Y publiquen sus obras con júbilo.
- Los que descienden á la mar en navíos, Y hacen negocio en las muchas aguas,
- Ellos han visto las obras de Ádonái, Y sus maravillas en el profundo.
- El dijo, é hizo saltar el viento de la tempestad, Que levanta sus ondas.
- Suben á los cielos, descienden á los abismos: Sus almas se derriten con el mal.
- Tiemblan, y titubean como borrachos, Y toda su ciencia es perdida.
- Claman empero á Ádonái en su angustia, Y líbralos de sus aflicciones.
- Hace parar la tempestad en sosiego, Y se apaciguan sus ondas.
- Alégranse luego porque se reposaron. Y él los guía al puerto que deseaban.
- Alaben la misericordia de Ádonái, Y sus maravillas para con los hijos de los hombres.
- Y ensálcenlo en la congregación del pueblo. Y en consistorio de ancianos lo alaben.
- El vuelve los ríos en desierto, Y los manantiales de las aguas en secadales.
- La tierra fructífera en salados, Por la maldad de los que la habitan.
- Vuelve el desierto en estanques de aguas, Y la tierra seca en manantiales.
- Y allí aposenta á los hambrientos, Y disponen ciudad para habitación.
- Y siembran campos, y plantan viñas, Y rinden crecido fruto.
- Y los Bendice, y se multiplican en gran manera. Y no disminuye sus bestias.
- Y luego son menoscabados y abatidos A causa de tiranía, de males y congojas.
- El derrama menosprecio sobre los príncipes, Y les hace andar errados, vagabundos, sin camino:
- Y levanta al pobre de la miseria, Y hace multiplicar las familias como rebaños de ovejas.
- Vean los rectos, y alégrense. Y toda maldad cierre su boca.
- ¿Quién es sabio y guardará estas cosas, Y entenderá las misericordias de Ádonái?
Salmo 108 ↟↟
- anción: Salmo de David.
- MI corazón está dispuesto, Oh Dios. Cantaré y salmearé todavía en mi gloria.
- Despiértate, salterio y arpa: Despertaré al alba.
- Te alabaré, Oh Ádonái, entre los pueblos. A ti cantaré salmos entre las naciones.
- Porque grande más que los cielos es tu misericordia, Y hasta los cielos tu verdad.
- Ensálzate, Oh Dios, sobre los cielos. Y sobre toda la tierra tu gloria.
- Para que sean librados tus amados, Salva con tu diestra y respóndeme.
- Dios habló por su santuario: alegraréme, Repartiré á Sichêm, y mediré el valle de Succoth.
- Mío es Galaad, mío es Manasés. Y Ephraim es la fortaleza de mi cabeza. Judá es mi legislador.
- Moab, la vasija de mi lavatorio: Sobre Edom echaré mi calzado. Regocijaréme sobre Palestina.
- ¿Quién me guiará á la ciudad fortalecida? ¿Quién me guiará hasta Idumea?
- Ciertamente tú, Oh Dios, que nos habías desechado. Y no salías, Oh Dios, con nuestros ejércitos.
- Danos socorro en la angustia: Porque mentirosa es la salud del hombre.
- En Dios haremos proezas. Y él hollará nuestros enemigos.
Salmo 109 ↟↟
- l Músico principal: Salmo de David.
- Oh Dios de mi alabanza, no calles.
- Porque boca de impío y boca de engañador se han abierto sobre mí: Han hablado de mí con lengua mentirosa,
- Y con palabras de odio me rodearon. Y pelearon contra mí sin causa.
- En pago de mi amor me han sido adversarios: Mas yo oraba.
- Y pusieron contra mí mal por bien, Y odio por amor.
- Pon sobre él al impío: Y Satán esté á su diestra.
- Cuando fuere juzgado, salga impío. Y su oración sea para pecado.
- Sean sus días pocos: Tome otro su oficio.
- Sean sus hijos huérfanos, Y su mujer viuda.
- Y anden sus hijos vagabundos, y mendiguen. Y procuren su pan lejos de sus desolados hogares.
- Enrede el acreedor todo lo que tiene, Y extraños saqueen su trabajo.
- No tenga quien le haga misericordia. Ni haya quien tenga compasión de sus huérfanos.
- Su posteridad sea talada. En segunda generación sea raído su nombre.
- Venga en memoria cerca de Ádonái la maldad de sus padres, Y el pecado de su madre no sea borrado.
- Estén siempre delante de Ádonái, Y él corte de la tierra su memoria.
- Por cuanto no se acordó de hacer misericordia, Y persiguió al hombre afligido y menesteroso Y quebrantado de corazón, para matarlo.
- Y amó la maldición, y vínole. Y no quiso la bendición, y ella se alejó de él.
- Y vistióse de maldición como de su vestido, Y entró como agua en sus entrañas, Y como aceite en sus huesos.
- Séale como vestido con que se cubra, Y en lugar de cinto con que se ciña siempre.
- Este sea el pago de parte de Ádonái de los que me calumnian, Y de los que hablan mal contra mi alma.
- Y tú, Ádonái Señor, haz conmigo por amor de tu nombre: Líbrame, porque tu misericordia es buena.
- Porque yo estoy afligido y necesitado. Y mi corazón está herido dentro de mí.
- Voime como la sombra cuando declina. Soy sacudido como langosta.
- Mis rodillas están debilitadas á causa del ayuno, Y mi carne desfallecida por falta de gordura.
- Yo he sido para ellos objeto de oprobio. Mirábanme, y meneaban su cabeza.
- Ayúdame, Ádonái Dios mío: Sálvame conforme á tu misericordia.
- Y entiendan que ésta es tu mano. Que tú, Ádonái, has hecho esto.
- Maldigan ellos, y Bendice tú: Levántense, mas sean avergonzados, y regocíjese tu siervo.
- Sean vestidos de ignominia los que me calumnian. Y sean cubiertos de su confusión como con manto.
- Yo alabaré á Ádonái en gran manera con mi boca, Y le loaré en medio de muchos.
- Porque él se pondrá á la diestra del pobre, Para librar su alma de los que le juzgan.
Salmo 110 ↟↟
- almo de David.
- Ádonái dijo á mi Señor: Siéntate á mi diestra, En tanto que pongo tus enemigos por estrado de tus pies.
- La vara de tu fortaleza enviará Ádonái desde Sión: Domina en medio de tus enemigos.
- Tu pueblo serálo de buena voluntad en el día de tu poder, En la hermosura de la santidad: desde el seno de la aurora, Tienes tú el rocío de tu juventud.
- Juró Ádonái, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melchîsedech.
- El Señor á tu diestra Herirá á los reyes en el día de su furor:
- Juzgará en las gentes, Llenarálas de cadáveres: Herirá las cabezas en muchas tierras.
- Del arroyo beberá en el camino: Por lo cual levantará cabeza.
Salmo 111 ↟↟
- leluya. Alabaré á Ádonái con todo el corazón, En la compañía y congregación de los rectos.
- Grandes son las obras de Ádonái. Buscadas de todos los que las quieren.
- Gloria y hermosura es su obra. Y su justicia permanece para siempre.
- Hizo memorables sus maravillas: Clemente y misericorDioso es Ádonái.
- Dió mantenimiento á los que le temen. Para siempre se acordará de su pacto.
- El poder de sus obras anunció á su pueblo, Dándole la heredad de las gentes.
- Las obras de sus manos son verdad y juicio: Fieles son todos sus mandamientos.
- Afirmados por siglo de siglo, Hechos en verdad y en rectitud.
- Redención ha enviado á su pueblo. Para siempre ha ordenado su pacto: Santo y terrible es su nombre.
- El principio de la sabiduría es el temor de Ádonái: Buen entendimiento tienen cuantos ponen aquéllos por obra: Su loor permanece para siempre.
Salmo 112 ↟↟
- leluya. Bienaventurado el hombre que teme á Ádonái, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera.
- Su simiente será poderosa en la tierra: La generación de los rectos será bendita.
- Hacienda y riquezas hay en su casa. Y su justicia permanece para siempre.
- Resplandeció en las tinieblas luz á los rectos: Es clemente, y misericorDioso, y justo.
- El hombre de bien tiene misericordia y presta. Gobierna sus cosas con juicio.
- Por lo cual no resbalará para siempre: En memoria eterna será el justo.
- De mala fama no tendrá temor: Su corazón está apercibido, confiado en Ádonái.
- Asentado está su corazón, no temerá, Hasta que vea en sus enemigos su deseo.
- Esparce, da á los pobres: Su justicia permanece para siempre. Su cuerno será ensalzado en gloria.
- Verálo el impío, y se despechará. Crujirá los dientes, y se repudrirá: Perecerá el deseo de los impíos.
Salmo 113 ↟↟
- leluya. Alabad, siervos de Ádonái, Alabad el nombre de Ádonái.
- Sea el nombre de Ádonái bendito, Desde ahora y para siempre.
- Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, Sea Alabado el nombre de Ádonái.
- Alto sobre todas las naciones es Ádonái. Sobre los cielos su gloria.
- ¿Quién como Ádonái nuestro Dios, Que ha enaltecido su habitación,
- Que se humilla á mirar En el cielo y en la tierra?
- El levanta del polvo al pobre, Y al menesteroso alza del estiércol,
- Para hacerlos sentar con los príncipes, Con los príncipes de su pueblo.
- El hace habitar en familia á la estéril, Gozosa en ser madre de hijos. Aleluya.
Salmo 114 ↟↟
- uando salió Israel de Egipto, La casa de Jacob del pueblo bárbaro,
- Judá fué su consagrada heredad, Israel su Señorío.
- La mar vió, y huyó. El Jordán se volvió atrás.
- Los montes saltaron como carneros: Los collados como corderitos.
- ¿Qué tuviste, oh mar, que huiste? ¿Y tú, oh Jordán, que te volviste atrás?
- Oh montes, ¿por qué saltasteis como carneros, Y vosotros, collados, como corderitos?
- A la presencia del Señor tiembla la tierra, A la presencia del Dios de Jacob.
- El cual tornó la peña en estanque de aguas, Y en fuente de aguas la roca.
Salmo 115 ↟↟
- o á nosotros, Oh Ádonái, no á nosotros, Sino á tu nombre da gloria. Por tu misericordia, por tu verdad.
- Por qué dirán las gentes: ¿Dónde está ahora su Dios?
- Y nuestro Dios está en los cielos: Todo lo que quiso ha hecho.
- Sus ídolos son plata y oro, Obra de manos de hombres.
- Tienen boca, mas no hablarán. Tienen ojos, mas no verán.
- Orejas tienen, mas no oirán. Tienen narices, mas no olerán.
- Manos tienen, mas no palparán. Tienen pies, mas no andarán. No hablarán con su garganta.
- Como ellos son los que los hacen. Cualquiera que en ellos confía.
- Oh Israel, confía en Ádonái: El es su ayuda y su escudo.
- Casa de Aarón, confiad en Ádonái: El es su ayuda y su escudo.
- Los que teméis á Ádonái, confiad en Ádonái: El es su ayuda y su escudo.
- Ádonái se acordó de nosotros: nos bendecirá: Bendecirá á la casa de Israel. Bendecirá á la casa de Aarón.
- Bendecirá á los que temen á Ádonái. A chicos y á grandes.
- Acrecentará Ádonái bendición sobre vosotros. Sobre vosotros y sobre vuestros hijos.
- Benditos vosotros de Ádonái, Que hizo los cielos y la tierra.
- Los cielos son los cielos de Ádonái: Y ha dado la tierra á los hijos de los hombres.
- No alabarán los muertos á JAH, Ni cuantos descienden al silencio.
- Mas nosotros bendeciremos á JAH, Desde ahora para siempre. Aleluya.
Salmo 116 ↟↟
- mo á Ádonái, pues ha oído Mi voz y mis súplicas.
- Porque ha inclinado á mí su oído, Invocaréle por tanto en todos mis días.
- Rodeáronme los dolores de la muerte, Me encontraron las angustias del sepulcro: Angustia y dolor había yo hallado.
- Entonces invoqué el nombre de Ádonái, diciendo: Libra ahora, Oh Ádonái, mi alma.
- Clemente es Ádonái y justo. Sí, misericorDioso es nuestro Dios.
- Ádonái guarda á los sinceros: Estaba yo postrado, y salvóme.
- Vuelve, oh alma mía, á tu reposo. Porque Ádonái te ha hecho bien.
- Pues tú has librado mi alma de la muerte, Mis ojos de lágrimas, Y mis pies de desbarrar.
- Andaré delante de Ádonái En la tierra de los vivientes.
- Creí. por tanto hablé, Estando afligido en gran manera.
- Y dije en mi apresuramiento: Todo hombre es mentiroso.
- ¿Qué pagaré á Ádonái Por todos sus beneficios para conmigo?
- Tomaré la copa de la salud, E invocaré el nombre de Ádonái.
- Ahora pagaré mis votos á Ádonái Delante de todo su pueblo.
- Estimada es en los ojos de Ádonái La muerte de sus santos.
- Oh Ádonái, que yo soy tu siervo, Yo tu siervo, hijo de tu sierva: Rompiste mis prisiones.
- Te ofreceré sacrificio de alabanza, E invocaré el nombre de Ádonái.
- A Ádonái pagaré ahora mis votos Delante de todo su pueblo.
- En los atrios de la casa de Ádonái, En medio de ti, oh Jerusalem. Aleluya.
Salmo 117 ↟↟
- labad á Ádonái, naciones todas. Pueblos todos, Alabadle.
- Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia. Y la verdad de Ádonái es para siempre. Aleluya.
Salmo 118 ↟↟
- labad á Ádonái, porque es bueno. Porque para siempre es su misericordia.
- Diga ahora Israel: Que para siempre es su misericordia.
- Diga ahora la casa de Aarón: Que para siempre es su misericordia.
- Digan ahora los que temen á Ádonái: Que para siempre es su misericordia.
- Desde la angustia invoqué á JAH. Y respondióme JAH, poniéndome en anchura.
- Ádonái está por mí: no temeré Lo que me pueda hacer el hombre.
- Ádonái está por mí entre los que me ayudan: Por tanto yo veré mi deseo en los que me aborrecen.
- Mejor es esperar en Ádonái Que esperar en hombre.
- Mejor es esperar en Ádonái Que esperar en príncipes.
- Todas las gentes me cercaron: En nombre de Ádonái, que yo los romperé.
- Cercáronme y asediáronme: En nombre de Ádonái, que yo los romperé.
- Cercáronme como abejas. fueron apagados como fuegos de espinos: En nombre de Ádonái, que yo los romperé.
- Empujásteme con violencia para que cayese: Empero ayudóme Ádonái.
- Mi fortaleza y mi canción es JAH. Y él me ha sido por salud.
- Voz de júbilo y de salvación hay en las tiendas de los justos: La diestra de Ádonái hace proezas.
- La diestra de Ádonái sublime: La diestra de Ádonái hace valentías.
- No moriré, sino que viviré, Y contaré las obras de JAH.
- Castigóme gravemente JAH: Mas no me entregó á la muerte.
- Abridme las puertas de la justicia: Entraré por ellas, alabaré á JAH.
- Esta puerta de Ádonái, Por ella entrarán los justos.
- Te alabaré porque me has oído, Y me fuiste por salud.
- La piedra que desecharon los edificadores, Ha venido á ser cabeza del ángulo.
- De parte de Ádonái es esto: Es maravilla en nuestros ojos.
- Este es el día que hizo Ádonái Nos gozaremos y alegraremos en él.
- Oh Ádonái, salva ahora, te ruego: Oh Ádonái, ruégote hagas prosperar ahora.
- Bendito el que viene en nombre de Ádonái: Desde la casa de Ádonái os bendecimos.
- Dios es Ádonái que nos ha resplandecido: Atad víctimas con cuerdas á los cuernos del altar.
- Mi Dios eres tú, y á ti alabaré: Dios mío, á ti ensalzaré.
- Alabad á Ádonái porque es bueno. Porque para siempre es su misericordia.
Salmo 119 ↟↟
- ienaventurados los perfectos de camino. Los que andan en la ley de Ádonái. 2 Bienaventurados los que guardan sus testimonios, Y con todo el corazón le buscan:
- Pues no hacen iniquidad Los que andan en sus caminos.
- Tú encargaste Que sean muy guardados tus mandamientos.
- ¡Ojalá fuesen ordenados mis caminos A observar tus estatutos.
- Entonces no sería yo avergonzado, Cuando atendiese á todos tus mandamientos.
- Te alabaré con rectitud de corazón, Cuando aprendiere los juicios de tu justicia.
- Tus estatutos guardaré: No me dejes enteramente.
- ¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra.
- Con todo mi corazón te he buscado: No me dejes divagar de tus mandamientos.
- En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti.
- Bendito tú, Oh Ádonái: Enséñame tus estatutos.
- Con mis labios he contado Todos los juicios de tu boca.
- Heme gozado en el camino de tus testimonios, Como sobre toda riqueza.
- En tus mandamientos meditaré, Consideraré tus caminos.
- Recrearéme en tus estatutos: No me olvidaré de tus palabras.
- Haz bien á tu siervo. que viva Y guarde tu palabra.
- Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley.
- Advenedizo soy yo en la tierra: No encubras de mí tus mandamientos.
- Quebrantada está mi alma de desear Tus juicios en todo tiempo.
- Destruiste á los soberbios malditos, Que se desvían de tus mandamientos.
- Aparta de mí oprobio y menosprecio. Porque tus testimonios he guardado.
- Príncipes también se sentaron y hablaron contra mí: Mas tu siervo meditaba en tus estatutos.
- Pues tus testimonios son mis deleites, Y mis consejeros.
- Pegóse al polvo mi alma: Vivifícame según tu palabra.
- Mis caminos te conté, y me has respondido: Enséñame tus estatutos.
- Hazme entender el camino de tus mandamientos, Y hablaré de tus maravillas.
- Deshácese mi alma de ansiedad: Corrobórame según tu palabra.
- Aparta de mí camino de mentira. Y hazme la gracia de tu ley.
- Escogí el camino de la verdad. He puesto tus juicios delante de mí.
- Allegádome he á tus testimonios. Oh Ádonái, no me avergüences.
- Por el camino de tus mandamientos correré, Cuando ensanchares mi corazón.
- Enséñame, Oh Ádonái, el camino de tus estatutos, Y guardarélo hasta el fin.
- Dame entendimiento, y guardaré tu ley. Y la observaré de todo corazón.
- Guíame por la senda de tus mandamientos. Porque en ella tengo mi voluntad.
- Inclina mi corazón á tus testimonios, Y no á la avaricia.
- Aparta mis ojos, que no vean la vanidad. Avívame en tu camino.
- Confirma tu palabra á tu siervo, Que te teme.
- Quita de mí el oprobio que he temido: Porque buenos son tus juicios.
- He aquí yo he codiciado tus mandamientos: Vivifícame en tu justicia.
- Y venga á mí tu misericordia, Oh Ádonái. Tu salud, conforme á tu dicho.
- Y daré por respuesta á mi avergonzador, Que en tu palabra he confiado.
- Y no quites de mi boca en ningún tiempo la palabra de verdad. Porque á tu juicio espero.
- Y guardaré tu ley siempre, Por siglo de siglo.
- Y andaré en anchura, Porque busqué tus mandamientos.
- Y hablaré de tus testimonios delante de los reyes, Y no me avergonzaré.
- Y deleitaréme en tus mandamientos, Que he amado.
- Alzaré asimismo mis manos á tus mandamientos que amé. Y meditaré en tus estatutos.
- Acuérdate de la palabra dada á tu siervo, En la cual me has hecho esperar.
- Esta es mi consuelo en mi aflicción: Porque tu dicho me ha vivificado.
- Los soberbios se burlaron mucho de mí: Mas no me he apartado de tu ley.
- Acordéme, Oh Ádonái, de tus juicios antiguos, Y consoléme.
- Horror se apoderó de mí, á causa De los impíos que dejan tu ley.
- Cánticos me fueron tus estatutos En la mansión de mis peregrinaciones.
- Acordéme en la noche de tu nombre, Oh Ádonái, Y guardé tu ley.
- Esto tuve, Porque guardaba tus mandamientos.
- Mi porción, Oh Ádonái, Dije, será guardar tus palabras.
- Tu presencia supliqué de todo corazón: Ten misericordia de mí según tu palabra.
- Consideré mis caminos, Y torné mis pies á tus testimonios.
- Apresuréme, y no me retardé En guardar tus mandamientos.
- Compañía de impíos me han robado: Mas no me he olvidado de tu ley.
- A media noche me levantaba á alabarte Sobre los juicios de tu justicia.
- Compañero soy yo de todos los que te temieren Y guardaren tus mandamientos.
- De tu misericordia, Oh Ádonái, está llena la tierra: Enséñame tus estatutos.
- Bien has hecho con tu siervo, Oh Ádonái, conforme á tu palabra.
- Enséñame bondad de sentido y sabiduría. Porque tus mandamientos he creído.
- Antes que fuera yo humillado, descarriado andaba. Mas ahora guardo tu palabra.
- Bueno eres tú, y bienhechor: Enséñame tus estatutos.
- Contra mí forjaron mentira los soberbios: Mas yo guardaré de todo corazón tus mandamientos.
- Engrasóse el corazón de ellos como sebo. Mas yo en tu ley me he deleitado.
- Bueno me es haber sido humillado, Para que aprenda tus estatutos.
- Mejor me es la ley de tu boca, Que millares de oro y plata.
- Tus manos me hicieron y me formaron: Hazme entender, y aprenderé tus mandamientos.
- Los que te temen, me verán, y se alegrarán. Porque en tu palabra he esperado.
- Conozco, Oh Ádonái, que tus juicios son justicia, Y que conforme á tu fidelidad me afligiste.
- Sea ahora tu misericordia para consolarme, Conforme á lo que has dicho á tu siervo.
- Vengan á mí tus misericordias, y viva. Porque tu ley es mi deleite.
- Sean avergonzados los soberbios, porque sin causa me han calumniado: Yo empero, meditaré en tus mandamientos.
- Tórnense á mí los que te temen Y conocen tus testimonios.
- Sea mi corazón íntegro en tus estatutos. Porque no sea yo avergonzado.
- Desfallece mi alma por tu salud, Esperando en tu palabra.
- Desfallecieron mis ojos por tu palabra, Diciendo: ¿Cuándo me consolarás?
- Porque estoy como el odre al humo. Mas no he olvidado tus estatutos.
- ¿Cuántos son los días de tu siervo? ¿Cuándo harás juicio contra los que me persiguen?
- Los soberbios me han cavado hoyos. Mas no obran según tu ley.
- Todos tus mandamientos son verdad: Sin causa me persiguen. ayúdame.
- Casi me han echado por tierra: Mas yo no he dejado tus mandamientos.
- Vivifícame conforme á tu misericordia. Y guardaré los testimonios de tu boca.
- Para siempre, Oh Ádonái, Permenece tu palabra en los cielos.
- Por generación y generación es tu verdad: Tú afirmaste la tierra, y persevera.
- Por tu ordenación perseveran hasta hoy las cosas criadas. Porque todas ellas te sirven.
- Si tu ley no hubiese sido mis delicias, Ya en mi aflicción hubiera perecido.
- Nunca jamás me olvidaré de tus mandamientos. Porque con ellos me has vivificado.
- Tuyo soy yo, guárdame. Porque he buscado tus mandamientos.
- Los impíos me han aguardado para destruirme: Mas yo entenderé en tus testimonios.
- A toda perfección he visto fin: Ancho sobremanera es tu mandamiento.
- ¡Cuánto amo yo tu ley. Todo el día es ella mi meditación.
- Me has hecho más sabio que mis enemigos con tus mandamientos. Porque me son eternos.
- Más que todos mis enseñadores he entendido: Porque tus testimonios son mi meditación.
- Más que los viejos he entendido, Porque he guardado tus mandamientos.
- De todo mal camino contuve mis pies, Para guardar tu palabra.
- No me aparté de tus juicios. Porque tú me enseñaste.
- ¡Cuán dulces son á mi paladar tus palabras. Más que la miel á mi boca.
- De tus mandamientos he adquirido inteligencia: Por tanto he aborrecido todo camino de mentira.
- Lámpara es á mis pies tu palabra, Y lumbrera á mi camino.
- Juré y ratifiqué El guardar los juicios de tu justicia.
- Afligido estoy en gran manera: Oh Ádonái, Vivifícame conforme á tu palabra.
- Ruégote, Oh Ádonái, te sean agradables los sacrificios voluntarios de mi boca. Y enséñame tus juicios.
- De continuo está mi alma en mi mano: Mas no me he olvidado de tu ley.
- Pusiéronme lazo los impíos: Empero yo no me desvié de tus mandamientos.
- Por heredad he tomado tus testimonios para siempre. Porque son el gozo de mi corazón.
- Mi corazón incliné á poner por obra tus estatutos De continuo, hasta el fin.
- Los pensamientos vanos aborrezco. Mas amo tu ley.
- Mi escondedero y mi escudo eres tú: En tu palabra he esperado.
- Apartaos de mí, malignos. Pues yo guardaré los mandamientos de mi Dios.
- Susténtame conforme á tu palabra, y viviré: Y no me avergüences de mi esperanza.
- Sosténme, y seré salvo. Y deleitaréme siempre en tus estatutos.
- Hollaste á todos los que se desvían de tus estatutos: Porque mentira es su engaño.
- Como escorias hiciste consumir á todos los impíos de la tierra: Por tanto yo he amado tus testimonios.
- Mi carne se ha extremecido por temor de ti. Y de tus juicios tengo miedo.
- Juicio y justicia he hecho. No me dejes á mis opresores.
- Responde por tu siervo para bien: No me hagan violencia los soberbios.
- Mis ojos desfallecieron por tu salud, Y por el dicho de tu justicia.
- Haz con tu siervo según tu misericordia, Y enséñame tus estatutos.
- Tu siervo soy yo, dame entendimiento. Para que sepa tus testimonios.
- Tiempo es de hacer, Oh Ádonái. Disipado han tu ley.
- Por eso he amado tus mandamientos Más que el oro, y más que oro muy puro.
- Por eso todos los mandamientos de todas las cosas estimé rectos: Aborrecí todo camino de mentira.
- Maravillosos son tus testimonios: Por tanto los ha guardado mi alma.
- El principio de tus palabras alumbra. Hace entender á los simples.
- Mi boca abrí y suspiré. Porque deseaba tus mandamientos.
- Mírame, y ten misericordia de mí, Como acostumbras con los que aman tu nombre.
- Ordena mis pasos con tu palabra. Y ninguna iniquidad se enSeñoree de mí.
- Redímeme de la violencia de los hombres. Y guardaré tus mandamientos.
- Haz que tu rostro resplandezca sobre tu siervo. Y enséñame tus estatutos.
- Ríos de agua descendieron de mis ojos, Porque no guardaban tu ley.
- Justo eres tú, Oh Ádonái, Y rectos tus juicios.
- Tus testimonios, que has recomendado, Son rectos y muy fieles.
- Mi celo me ha consumido. Porque mis enemigos se olvidaron de tus palabras.
- Sumamente acendrada es tu palabra. Y la ama tu siervo.
- Pequeño soy yo y desechado. Mas no me he olvidado de tus mandamientos.
- Tu justicia es justicia eterna, Y tu ley la verdad.
- Aflicción y angustia me hallaron: Mas tus mandamientos fueron mis deleites.
- Justicia eterna son tus testimonios. Dame entendimiento, y viviré.
- Clamé con todo mi corazón. respóndeme, Ádonái, Y guardaré tus estatutos.
- A ti clamé. sálvame, Y guardaré tus testimonios.
- Anticipéme al alba, y clamé: Esperé en tu palabra.
- Previnieron mis ojos las vigilias de la noche, Para meditar en tus dichos.
- Oye mi voz conforme á tu misericordia. Oh Ádonái, vivifícame conforme á tu juicio.
- Acercáronse á la maldad los que me persiguen. Alejáronse de tu ley.
- Cercano estás tú, Oh Ádonái. Y todos tus mandamientos son verdad.
- Ya ha mucho que he entendido de tus mandamientos, Que para siempre los fundaste.
- Mira mi aflicción, y líbrame. Porque de tu ley no me he olvidado.
- Aboga mi causa, y redímeme: Vivifícame con tu dicho.
- Lejos está de los impíos la salud. Porque no buscan tus estatutos.
- Muchas son tus misericordias, Oh Ádonái: Vivifícame conforme á tus juicios.
- Muchos son mis perseguidores y mis enemigos. Mas de tus testimonios no me he apartado.
- Veía á los prevaricadores, y carcomíame. Porque no guardaban tus palabras.
- Mira, Oh Ádonái, que amo tus mandamientos: Vivifícame conforme á tu misericordia.
- El principio de tu palabra es verdad. Y eterno es todo juicio de tu justicia.
- Príncipes me han perseguido sin causa. Mas mi corazón tuvo temor de tus palabras.
- Gózome yo en tu palabra, Como el que halla muchos despojos.
- La mentira aborrezco y abomino: Tu ley amo.
- Siete veces al día te alabo Sobre los juicios de tu justicia.
- Mucha paz tienen los que aman tu ley. Y no hay para ellos tropiezo.
- Tu salud he esperado, Oh Ádonái. Y tus mandamientos he puesto por obra.
- Mi alma ha guardado tus testimonios, Y helos amado en gran manera.
- Guardado he tus mandamientos y tus testimonios. Porque todos mis caminos están delante de ti.
- Acérquese mi clamor delante de ti, Oh Ádonái: Dame entendimiento conforme á tu palabra.
- Venga mi oración delante de ti: Líbrame conforme á tu dicho.
- Mis labios rebosarán alabanza, Cuando me enseñares tus estatutos.
- Hablará mi lengua tus dichos. Porque todos tus mandamientos son justicia.
- Sea tu mano en mi socorro. Porque tus mandamientos he escogido.
- Deseado he tu salud, Oh Ádonái. Y tu ley es mi delicia.
- Viva mi alma y alábete. Y tus juicios me ayuden.
- Yo anduve errante como oveja extraviada. busca á tu siervo. Porque no me he olvidado de tus mandamientos.
Salmo 120 ↟↟
- ántico gradual.
- Ádonái llamé estando en angustia, Y él me respondió.
- Libra mi alma, Oh Ádonái, de labio mentiroso, De la lengua fraudulenta.
- ¿Qué te dará, ó qué te aprovechará, Oh lengua engañosa?
- Agudas saetas de valiente, Con brasas de enebro.
- ¡Ay de mí, que peregrino en Mesech, Y habito entre las tiendas de Kedar.
- Mucho se detiene mi alma Con los que aborrecen la paz.
- Yo soy pacífico: Mas ellos, así que hablo, me hacen guerra.
Salmo 121 ↟↟
- ántico gradual.
- Alzaré mis ojos á los montes, De donde vendrá mi socorro.
- Mi socorro viene de Ádonái, Que hizo los cielos y la tierra.
- No dará tu pie al resbaladero. Ni se dormirá el que te guarda.
- He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda á Israel.
- Ádonái es tu guardador: Ádonái es tu sombra á tu mano derecha.
- El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche.
- Ádonái te guardará de todo mal: El guardará tu alma.
- Ádonái guardará tu salida y tu entrada, Desde ahora y para siempre.
Salmo 122 ↟↟
- ántico gradual: de David.
- Yo me alegré con los que me decían: A la casa de Ádonái iremos.
- Nuestros pies estuvieron En tus puertas, oh Jerusalem.
- Jerusalem, que se ha edificado Como una ciudad que está bien unida entre sí.
- Y allá subieron las tribus, las tribus de JAH, Conforme al testimonio dado á Israel, Para alabar el nombre de Ádonái.
- Porque allá están las sillas del juicio, Las sillas de la casa de David.
- Pedid la paz de Jerusalem: Sean prosperados los que te aman.
- Haya paz en tu antemuro, Y descanso en tus palacios.
- Por amor de mis hermanos y mis compañeros Hablaré ahora paz de ti.
- A causa de la casa de Ádonái nuestro Dios, Buscaré bien para ti.
Salmo 123 ↟↟
- ántico gradual.
- Ati que habitas en los cielos, Alcé mis ojos.
- He aquí como los ojos de los siervos miran á la mano de sus Señores, Y como los ojos de la sierva á la mano de su Señora. Así nuestros ojos miran á Ádonái nuestro Dios, Hasta que haya misericordia de nosotros.
- Ten misericordia de nosotros, Oh Ádonái, ten misericordia de nosotros. Porque estamos muy hartos de menosprecio.
- Muy harta está nuestra alma Del escarnio de los holgados, Y del menosprecio de los soberbios.
Salmo 124 ↟↟
- ántico gradual: de David.
- Ano haber estado Ádonái por nosotros, Diga ahora Israel.
- A no haber estado Ádonái por nosotros, Cuando se levantaron contra nosotros los hombres,
- Vivos nos habrían entonces tragado, Cuando se encendió su furor en nosotros.
- Entonces nos habrían inundado las aguas. Sobre nuestra alma hubiera pasado el torrente:
- Hubieran entonces pasado sobre nuestra alma las aguas soberbias.
- Bendito Ádonái, Que no nos dió por presa á sus dientes.
- Nuestra alma escapó cual ave del lazo de los cazadores: Quebróse el lazo, y escapamos nosotros.
- Nuestro socorro es en el nombre de Ádonái, Que hizo el cielo y la tierra.
Salmo 125 ↟↟
- ántico gradual.
- Los que confían en Ádonái Son como el monte de Sión que no deslizará: estará para siempre.
- Como Jerusalem tiene montes alrededor de ella, Así Ádonái alrededor de su pueblo Desde ahora y para siempre.
- Porque no reposará la vara de la impiedad sobre la suerte de los justos. Porque no extiendan los justos sus manos á la iniquidad.
- Haz bien, Oh Ádonái, á los buenos, Y á los que son rectos en sus corazones.
- Mas á los que se apartan tras sus perversidades, Ádonái los llevará con los que obran iniquidad: Y paz sea sobre Israel.
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