|
Sponsored by Holy Books
Salmo 21 ↟↟
- l Músico principal: Salmo de David.
- Alegraráse el rey en tu fortaleza, Oh Ádonái. Y en tu salud se gozará mucho.
- El deseo de su corazón le diste, Y no le negaste lo que sus labios pronunciaron. (Selah.)
- Pues le has salido al encuentro con bendiciones de bien: Corona de oro fino has puesto sobre su cabeza.
- Vida te demandó, y dístele Largura de días por siglos y siglos.
- Grande es su gloria en tu salud: Honra y majestad has puesto sobre él.
- Porque lo has bendecido para siempre. Llenástelo de alegría con tu rostro.
- Por cuanto el rey confía en Ádonái, Y en la misericordia del Altísimo, no será conmovido.
- Alcanzará tu mano á todos tus enemigos. Tu diestra alcanzará á los que te aborrecen.
- Ponerlos has como horno de fuego en el tiempo de tu ira: Ádonái los deshará en su furor, Y fuego los consumirá.
- Su fruto destruirás de la tierra, Y su simiente de entre los hijos de los hombres.
- Porque trazaron el mal contra ti: Fraguaron maquinaciones, mas no prevalecerán.
- Pues tú los pondrás en fuga, Cuando aparejares en tus cuerdas las saetas contra sus rostros.
- Ensálzate, Oh Ádonái, con tu fortaleza: Cantaremos y alabaremos tu poderío.
Salmo 22 ↟↟
- l Músico principal, sobre Ajeleth-sahar Salmo de David.
- Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has dejado? ¿Por qué estás lejos de mi salud, y de las palabras de mi clamor?
- Dios mío, clamo de día, y no oyes. Y de noche, y no hay para mí silencio.
- Tú empero eres santo, Tú que habitas entre las alabanzas de Israel.
- En ti esperaron nuestros padres: Esperaron, y tú los libraste.
- Clamaron á ti, y fueron librados: Esperaron en ti, y no se avergonzaron.
- Mas yo soy gusano, y no hombre. Oprobio de los hombres, y desecho del pueblo.
- Todos los que me ven, escarnecen de mí. Estiran los labios, menean la cabeza, diciendo:
- Remítese á Ádonái, líbrelo. Sálvele, puesto que en él se complacía.
- Empero tú eres el que me sacó del vientre, El que me haces esperar desde que estaba á los pechos de mi madre.
- Sobre ti fuí echado desde la matriz: Desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.
- No te alejes de mí, porque la angustia está cerca. Porque no hay quien ayude.
- Hanme rodeado muchos toros. Fuertes toros de Basán me han cercado.
- Abrieron sobre mí su boca, Como león rapante y rugiente.
- Heme escurrido como aguas, Y todos mis huesos se descoyuntaron: Mi corazón fué como cera, Desliéndose en medio de mis entrañas.
- Secóse como un tiesto mi vigor, Y mi lengua se pegó á mi paladar. Y me has puesto en el polvo de la muerte.
- Porque perros me han rodeado, Hame cercado cuadrilla de malignos: Horadaron mis manos y mis pies.
- Contar puedo todos mis huesos. Ellos miran, considéranme.
- Partieron entre sí mis vestidos, Y sobre mi ropa echaron suertes.
- Mas tú, Ádonái, no te alejes. Fortaleza mía, apresúrate para mi ayuda.
- Libra de la espada mi alma. Del poder del perro mi única.
- Sálvame de la boca del león, Y óyeme librándome de los cuernos de los unicornios.
- Anunciaré tu nombre á mis hermanos: En medio de la congregación te alabaré.
- Los que teméis á Ádonái, Alabadle. Glorificadle, simiente toda de Jacob. Y temed de él, vosotros, simiente toda de Israel.
- Porque no menospreció ni abominó la aflicción del pobre, Ni de él escondió su rostro. Sino que cuando clamó á él, oyóle.
- De ti será mi alabanza en la grande congregación. Mis votos pagaré delante de los que le temen.
- Comerán los pobres, y serán saciados: Alabarán á Ádonái los que le buscan: Vivirá vuestro corazón para siempre.
- Acordarse han, y volveránse á Ádonái todos los términos de la tierra. Y se humillarán delante de ti todas las familias de las gentes.
- Porque de Ádonái es el reino. Y él se enSeñoreará de las gentes.
- Comerán y adorarán todos los poderosos de la tierra: Postraránse delante de él todos los que descienden al polvo, Si bien ninguno puede conservar la vida á su propia alma.
- La posteridad le servirá. Será ella contada por una generación de Ádonái.
- Vendrán, y anunciarán al pueblo que naciere, Su justicia que él hizo.
Salmo 23 ↟↟
- almo de David.
- Ádonái es mi pastor. nada me faltará.
- En lugares de delicados pastos me hará yacer: Junto á aguas de reposo me pastoreará.
- Confortará mi alma. Guiaráme por sendas de justicia por amor de su nombre.
- Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno. porque tú estarás conmigo: Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
- Aderezarás mesa delante de mí, en presencia de mis angustiadores: Ungiste mi cabeza con aceite: mi copa está rebosando.
- Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida: Y en la casa de Ádonái moraré por largos días.
Salmo 24 ↟↟
- almo de David.
- De Ádonái es la tierra y su plenitud. El mundo, y los que en él habitan.
- Porque él la fundó sobre los mares, Y afirmóla sobre los ríos.
- ¿Quién subirá al monte de Ádonái? ¿Y quién estará en el lugar de su santidad?
- El limpio de manos, y puro de corazón: El que no ha elevado su alma á la vanidad, Ni jurado con engaño.
- El recibirá bendición de Ádonái, Y justicia del Dios de salud.
- Tal es la generación de los que le buscan, De los que buscan tu rostro, Oh Dios de Jacob. (Selah.)
- Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria.
- ¿Quién es este Rey de gloria? Ádonái el fuerte y valiente, Ádonái el poderoso en batalla.
- Alzad, oh puertas, vuestras cabezas, Y alzaos vosotras, puertas eternas, Y entrará el Rey de gloria.
- ¿Quién es este Rey de gloria? Ádonái de los ejércitos, El es el Rey de la gloria. (Selah.)
Salmo 25 ↟↟
- almo de David.
- Ati, Oh Ádonái, levantaré mi alma.
- Dios mío, en ti confío. No sea yo avergonzado, No se alegren de mí mis enemigos.
- Ciertamente ninguno de cuantos en ti esperan será confundido: Serán avergonzados los que se rebelan sin causa.
- Muéstrame, Oh Ádonái, tus caminos. Enséñame tus sendas.
- Encamíname en tu verdad, y enséñame. Porque tú eres el Dios de mi salud: En ti he esperado todo el día.
- Acuérdate, Oh Ádonái, de tus conmiseraciones y de tus misericordias, Que son perpetuas.
- De los pecados de mi mocedad, y de mis rebeliones, no te acuerdes. Conforme á tu misericordia acuérdate de mí, Por tu bondad, Oh Ádonái.
- Bueno y recto es Ádonái: Por tanto él enseñará á los pecadores el camino.
- Encaminará á los humildes por el juicio, Y enseñará á los mansos su carrera.
- Todas las sendas de Ádonái son misericordia y verdad, Para los que guardan su pacto y sus testimonios.
- Por amor de tu nombre, Oh Ádonái, Perdonarás también mi pecado. porque es grande.
- ¿Quién es el hombre que teme á Ádonái? El le enseñará el camino que ha de escoger.
- Su alma reposará en el bien, Y su simiente heredará la tierra.
- El secreto de Ádonái es para los que le temen. Y á ellos hará conocer su alianza.
- Mis ojos están siempre hacia Ádonái. Porque él sacará mis pies de la red.
- Mírame, y ten misericordia de mí. Porque estoy solo y afligido.
- Las angustias de mi corazón se han aumentado: Sácame de mis congojas.
- Mira mi aflicción y mi trabajo: Y perdona todos mis pecados.
- Mira mis enemigos, que se han multiplicado, Y con odio violento me aborrecen.
- Guarda mi alma, y líbrame: No sea yo avergonzado, porque en ti confié.
- Integridad y rectitud me guarden. Porque en ti he esperado.
- Redime, Oh Dios, á Israel De todas sus angustias.
Salmo 26 ↟↟
- almo de David.
- Júzgame, Oh Ádonái, porque yo en mi integridad he andado: Confiado he asimismo en Ádonái, no vacilaré.
- Pruébame, Oh Ádonái, y sondéame: Examina mis riñones y mi corazón.
- Porque tu misericordia está delante de mis ojos, Y en tu verdad ando.
- No me he sentado con hombres de falsedad. Ni entré con los que andan encubiertamente.
- Aborrecí la reunión de los malignos, Y con los impíos nunca me senté.
- Lavaré en inocencia mis manos, Y andaré alrededor de tu altar, Oh Ádonái:
- Para exclamar con voz de acción de gracias, Y para contar todas tus maravillas.
- Ádonái, la habitación de tu casa he amado, Y el lugar del tabernáculo de tu gloria.
- No juntes con los pecadores mi alma, Ni con los hombres de sangres mi vida:
- En cuyas manos está el mal, Y su diestra está llena de sobornos.
- Yo empero andaré en mi integridad: Redímeme, y ten misericordia de mí.
- Mi pie ha estado en rectitud: En las congregaciones bendeciré á Ádonái.
Salmo 27 ↟↟
- almo de David.
- Ádonái es mi luz y mi salvación: ¿de quién temeré? Ádonái es la fortaleza de mi vida: ¿de quién he de atemorizarme?
- Cuando se allegaron contra mí los malignos, mis angustiadores y mis enemigos, Para comer mis carnes, ellos tropezaron y cayeron.
- Aunque se asiente campo contra mí, No temerá mi corazón: Aunque contra mí se levante guerra, Yo en esto confío.
- Una cosa he demandado á Ádonái, ésta buscaré: Que esté yo en la casa de Ádonái todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Ádonái, y para inquirir en su templo.
- Porque él me esconderá en su tabernáculo en el día del mal. Ocultaráme en lo reservado de su pabellón. Pondráme en alto sobre una roca.
- Y luego ensalzará mi cabeza sobre mis enemigos en derredor de mí: Y yo sacrificaré en su tabernáculo sacrificios de júbilo: Cantaré y salmearé á Ádonái.
- Oye, Oh Ádonái, mi voz con que á ti clamo. Y ten misericordia de mí, respóndeme.
- Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, Oh Ádonái.
- No escondas tu rostro de mí, No apartes con ira á tu siervo: Mi ayuda has sido. No me dejes y no me desampares, Dios de mi salud.
- Aunque mi padre y mi madre me dejaran, Ádonái con todo me recogerá.
- Enséñame, Oh Ádonái, tu camino, Y guíame por senda de rectitud, A causa de mis enemigos.
- No me entregues á la voluntad de mis enemigos. Porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.
- Hubiera yo desmayado, si no creyese que tengo de ver la bondad de Ádonái En la tierra de los vivientes.
- Aguarda á Ádonái. Esfuérzate, y aliéntese tu corazón: Sí, espera á Ádonái.
Salmo 28 ↟↟
- almo de David.
- Ati clamaré, Oh Ádonái, Fortaleza mía: no te desentiendas de mí. Porque no sea yo, dejándome tú, Semejante á los que descienden al sepulcro.
- Oye la voz de mis ruegos cuando clamo á ti, Cuando alzo mis manos hacia el templo de tu santidad.
- No me arrebates á una con los malos, Y con los que hacen iniquidad: Los cuales hablan paz con sus prójimos, Y la maldad está en su corazón.
- Dales conforme á su obra, y conforme á la malicia de sus hechos: Dales conforme á la obra de sus manos, Dales su paga.
- Porque no atendieron á las obras de Ádonái, Ni al hecho de sus manos, Derribarálos, y no los edificará.
- Bendito Ádonái, Que oyó la voz de mis ruegos.
- Ádonái es mi fortaleza y mi escudo: En él esperó mi corazón, y fuí ayudado. Por lo que se gozó mi corazón, Y con mi canción le alabaré.
- Ádonái es su fuerza, Y la fortaleza de las saludes de su ungido.
- Salva á tu pueblo, y Bendice á tu heredad. Y pastoréalos y ensálzalos para siempre.
Salmo 29 ↟↟
- almo de David.
- Dad á Ádonái, oh hijos de fuertes, Dad á Ádonái la gloria y la fortaleza.
- Dad á Ádonái la gloria debida á su nombre: Humillaos á Ádonái en el glorioso santuario.
- Voz de Ádonái sobre las aguas: Hizo tronar el Dios de gloria: Ádonái sobre las muchas aguas.
- Voz de Ádonái con potencia. Voz de Ádonái con gloria.
- Voz de Ádonái que quebranta los cedros. Y quebrantó Ádonái los cedros del Líbano.
- E hízolos saltar como becerros. Al Líbano y al Sirión como hijos de unicornios.
- Voz de Ádonái que derrama llamas de fuego.
- Voz de Ádonái que hará temblar el desierto. Hará temblar Ádonái el desierto de Cades.
- Voz de Ádonái que hará estar de parto á las ciervas, Y desnudará las breñas: Y en su templo todos los suyos le dicen gloria.
- Ádonái preside en el diluvio, Y asentóse Ádonái por rey para siempre.
- Ádonái dará fortaleza á su pueblo: Ádonái bendecirá á su pueblo en paz.
Salmo 30 ↟↟
- almo Cantado en la dedicación de la Casa:
- Glorificarte he, Oh Ádonái. porque me has ensalzado, Y no hiciste á mis enemigos alegrarse de mí.
- Ádonái Dios mío, A ti clamé, y me sanaste.
- Oh Ádonái, hiciste subir mi alma del sepulcro. Dísteme vida, para que no descendiese á la sepultura.
- Cantad á Ádonái, vosotros sus santos, Y celebrad la memoria de su santidad.
- Porque un momento será su furor. Mas en su voluntad está la vida: Por la tarde durará el lloró, Y á la mañana vendrá la alegría.
- Y dije yo en mi prosperidad: No seré jamás conmovido.
- Porque tú, Ádonái, por tu benevolencia has asentado mi monte con fortaleza. Escondiste tu rostro, fuí conturbado.
- A ti, Oh Ádonái, clamaré. Y al Señor suplicaré.
- ¿Qué provecho hay en mi muerte, cuando yo descienda al hoyo? ¿Te alabará el polvo? ¿anunciará tu verdad?
- Oye, Oh Ádonái, y ten misericordia de mí: Ádonái, sé tú mi ayudador.
- Has tornado mi endecha en baile. Desataste mi saco, y ceñísteme de alegría.
- Por tanto á ti cantaré, gloria mía, y no estaré callado. Ádonái Dios mío, te alabaré para siempre.
Salmo 31 ↟↟
- l Músico principal: Salmo de David.
- En ti, Oh Ádonái, he esperado. no sea yo confundido para siempre: Líbrame en tu justicia.
- Inclina á mí tu oído, líbrame presto. Séme por roca de fortaleza, por casa fuerte para salvarme.
- Porque tú eres mi roca y mi castillo. Y por tu nombre me guiarás, y me encaminarás.
- Me sacarás de la red que han escondido para mí. Porque tú eres mi fortaleza.
- En tu mano encomiendo mi espíritu: Tú me has redimido, Oh Ádonái, Dios de verdad.
- Aborrecí á los que esperan en vanidades ilusorias. Mas yo en Ádonái he esperado.
- Me gozaré y alegraré en tu misericordia. Porque has visto mi aflicción. Has conocido mi alma en las angustias:
- Y no me encerraste en mano del enemigo. Hiciste estar mis pies en anchura.
- Ten misericordia de mí, Oh Ádonái, que estoy en angustia: Hanse consumido de pesar mis ojos, mi alma, y mis entrañas.
- Porque mi vida se va gastando de dolor, y mis años de suspirar: Hase enflaquecido mi fuerza á causa de mi iniquidad, y mis huesos se han consumido.
- De todos mis enemigos he sido oprobio, Y de mis vecinos en gran manera, y horror á mis conocidos: Los que me veían fuera, huían de mí.
- He sido olvidado de su corazón como un muerto: He venido á ser como un vaso perdido.
- Porque he oído afrenta de muchos. Miedo por todas partes, Cuando consultaban juntos contra mí, E ideaban quitarme la vida.
- Mas yo en ti confié, Oh Ádonái: Yo dije: Dios mío eres tú.
- En tu mano están mis tiempos: Líbrame de la mano de mis enemigos, y de mis perseguidores.
- Haz resplandecer tu rostro sobre tu siervo: Sálvame por tu misericordia.
- No sea yo confundido, Oh Ádonái, ya que te he invocado. Sean corridos los impíos, estén mudos en el profundo.
- Enmudezcan los labios mentirosos, Que hablan contra el justo cosas duras, Con soberbia y menosprecio.
- ¡Cuán grande es tu bien, que has guardado para los que te temen, Que has obrado para los que esperan en ti, delante de los hijos de los hombres.
- Los esconderás en el secreto de tu rostro de las arrogancias del hombre: Los pondrás en un tabernáculo á cubierto de contención de lenguas.
- Bendito Ádonái, Porque ha hecho maravillosa su misericordia para conmigo en ciudad fuerte.
- Y decía yo en mi premura: Cortado soy de delante de tus ojos: Tú empero oíste la voz de mis ruegos, cuando á ti clamaba.
- Amad á Ádonái todos vosotros sus santos: A los fieles guarda Ádonái, Y paga abundantemente al que obra con soberbia.
- Esforzaos todos vosotros los que esperáis en Ádonái, Y tome vuestro corazón aliento.
Salmo 32 ↟↟
- almo de David: Masquil.
- Bienaventurado aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados.
- Bienaventurado el hombre á quien no imputa Ádonái la iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay superchería.
- Mientras callé, envejeciéronse mis huesos En mi gemir todo el día.
- Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano. Volvióse mi verdor en sequedades de estío. (Selah.)
- Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á Ádonái. Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.)
- Por esto orará á ti todo santo en el tiempo de poder hallarte: Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas á él.
- Tú eres mi refugio. me guardarás de angustia. Con cánticos de liberación me rodearás. (Selah.)
- Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: Sobre ti fijaré mis ojos.
- No seáis como el caballo, ó como el mulo, sin entendimiento: Con cabestro y con freno su boca ha de ser reprimida, Para que no lleguen á ti.
- Muchos dolores para el impío. Mas el que espera en Ádonái, lo cercará misericordia.
- Alegraos en Ádonái, y gozaos, justos: Y Cantad todos vosotros los rectos de corazón.
Salmo 33 ↟↟
- legraos, justos, en Ádonái: A los rectos es hermosa la alabanza.
- Celebrad á Ádonái con arpa: Cantadle con salterio y decacordio.
- Cantadle canción nueva: Hacedlo bien tañendo con júbilo.
- Porque recta es la palabra de Ádonái, Y toda su obra con verdad hecha.
- El ama justicia y juicio: De la misericordia de Ádonái está llena la tierra.
- Por la palabra de Ádonái fueron hechos los cielos, Y todo el ejército de ellos por el espíritu de su boca.
- El junta como en un montón las aguas de la mar: El pone en depósitos los abismos.
- Tema á Ádonái toda la tierra: Teman de él todos los habitadores del mundo.
- Porque él dijo, y fué hecho. El mandó, y existió.
- Ádonái hace nulo el consejo de las gentes, Y frustra las maquinaciones de los pueblos.
- El consejo de Ádonái permanecerá para siempre. Los pensamientos de su corazón por todas las generaciones.
- Bienaventurada la gente de que Ádonái es su Dios. El pueblo á quien escogió por heredad para sí.
- Desde los cielos miró Ádonái. Vió á todos los hijos de los hombres:
- Desde la morada de su asiento miró Sobre todos los moradores de la tierra.
- El formó el corazón de todos ellos. El considera todas sus obras.
- El rey no es salvo con la multitud del ejército: No escapa el valiente por la mucha fuerza.
- Vanidad es el caballo para salvarse: Por la grandeza de su fuerza no librará.
- He aquí, el ojo de Ádonái sobre los que le temen, Sobre los que esperan en su misericordia.
- Para librar sus almas de la muerte, Y para darles vida en el hambre.
- Nuestra alma esperó á Ádonái. Nuestra ayuda y nuestro escudo es él.
- Por tanto en él se alegrará nuestro corazón, Porque en su santo nombre hemos confiado.
- Sea tu misericordia, Oh Ádonái, sobre nosotros, Como esperamos en ti.
Salmo 34 ↟↟
- almo de David, cuando mudó su semblante delante de Abimelech, y él lo echó, y fuése.
- Bendeciré á Ádonái en todo tiempo. Su alabanza será siempre en mi boca.
- En Ádonái se gloriará mi alma: Oiránlo los mansos, y se alegrarán.
- Engrandeced á Ádonái conmigo, Y ensalcemos su nombre á una.
- Busqué á Ádonái, y él me oyó, Y libróme de todos mis temores.
- A él miraron y fueron alumbrados: Y sus rostros no se avergonzaron.
- Este pobre clamó, y oyóle Ádonái, Y librólo de todas sus angustias.
- El ángel de Ádonái acampa en derredor de los que le temen, Y los defiende.
- Gustad, y ved que es bueno Ádonái: Dichoso el hombre que confiará en él.
- Temed á Ádonái, vosotros sus santos. Porque no hay falta para los que le temen.
- Los leoncillos necesitaron, y tuvieron hambre. Pero los que buscan á Ádonái, no tendrán falta de ningún bien.
- Venid, hijos, oídme. El temor de Ádonái os enseñaré.
- ¿Quién es el hombre que desea vida, Que codicia días para ver bien?
- Guarda tu lengua de mal, Y tus labios de hablar engaño.
- Apártate del mal, y haz el bien. Busca la paz, y síguela.
- Los ojos de Ádonái están sobre los justos, Y atentos sus oídos al clamor de ellos.
- La ira de Ádonái contra los que mal hacen, Para cortar de la tierra la memoria de ellos.
- Clamaron los justos, y Ádonái oyó, Y librólos de todas sus angustias.
- Cercano está Ádonái á los quebrantados de corazón. Y salvará á los contritos de espíritu.
- Muchos son los males del justo. Mas de todos ellos lo librará Ádonái.
- El guarda todos sus huesos. Ni uno de ellos será quebrantado.
- Matará al malo la maldad. Y los que aborrecen al justo serán asolados.
- Ádonái redime el alma de sus siervos. Y no serán asolados cuantos en él confían.
Salmo 35 ↟↟
- almo de David.
- Disputa, Oh Ádonái, con los que contra mí contienden. Pelea con los que me combaten.
- Echa mano al escudo y al pavés, Y levántate en mi ayuda.
- Y saca la lanza, cierra contra mis perseguidores. Di á mi alma: Yo soy tu salud.
- Avergüéncense y confúndanse los que buscan mi alma: Vuelvan atrás, y sean avergonzados los que mi mal intentan.
- Sean como el tamo delante del viento. Y el ángel de Ádonái los acose.
- Sea su camino oscuridad y resbaladeros. Y el ángel de Ádonái los persiga.
- Porque sin causa escondieron para mí su red en un hoyo. Sin causa hicieron hoyo para mi alma.
- Véngale el quebrantamiento que no sepa, Y su red que escondió lo prenda: Con quebrantamiento en ella caiga.
- Y gócese mi alma en Ádonái. Y alégrese en su salud.
- Todos mis huesos dirán: Ádonái, ¿quién como tú, Que libras al afligido del más fuerte que él, Y al pobre y menesteroso del que le despoja?
- Levantáronse testigos falsos. Demandáronme lo que no sabía.
- Volviéronme mal por bien, Para abatir á mi alma.
- Mas yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de saco. Afligí con ayuno mi alma, Y mi oración se revolvía en mi seno.
- Como por mi compañero, como por mi hermano andaba. Como el que trae luto por madre, enlutado me humillaba.
- Pero ellos se alegraron en mi adversidad, y se juntaron. Juntáronse contra mí gentes despreciables, y yo no lo entendía: Despedazábanme, y no cesaban.
- Con los lisonjeros escarnecedores truhanes, Crujiendo sobre mí sus dientes.
- Señor, ¿hasta cuándo verás esto? Recobra mi alma de sus quebrantamientos, mi única de los leones.
- Te confesaré en grande congregación. Te alabaré entre numeroso pueblo.
- No se alegren de mí mis enemigos injustos: Ni los que me aborrecen sin causa hagan del ojo.
- Porque no hablan paz. Y contra los mansos de la tierra piensan palabras engañosas.
- Y ensancharon sobre mí su boca. Dijeron: ¡Ea, ea, nuestros ojos lo han visto.
- Tú lo has visto, Oh Ádonái. no calles: Señor, de mí no te alejes.
- Muévete y despierta para mi juicio, Para mi causa, Dios mío y Señor mío.
- Júzgame conforme á tu justicia, Ádonái Dios mío. Y no se alegren de mí.
- No digan en su corazón: ¡Ea, alma nuestra. No digan: ¡Hémoslo devorado.
- Avergüencense, y sean confundidos á una los que de mi mal se alegran: Vístanse de vergüenza y de confusión los que se engrandecen contra mí.
- Canten y alégrense los que están á favor de mi justa causa, Y digan siempre: Sea ensalzado Ádonái, Que ama la paz de su siervo.
- Y mi lengua hablará de tu justicia, Y de tu loor todo el día.
Salmo 36 ↟↟
- l Músico principal: Salmo de David, siervo del Señor.
- La iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.
- Lisonjéase, por tanto, en sus propios ojos, Hasta que su iniquidad sea hallada aborrecible.
- Las palabras de su boca son iniquidad y fraude. No quiso entender para bien hacer.
- Iniquidad piensa sobre su cama. Está en camino no bueno, El mal no aborrece.
- Ádonái, hasta los cielos es tu misericordia. Tu verdad hasta las nubes.
- Tu justicia como los montes de Dios, Tus juicios abismo grande: Oh Ádonái, al hombre y al animal conservas.
- ¡Cuán ilustre, Oh Dios, es tu misericordia. Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas.
- Embriagarse han de la grosura de tu casa. Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias.
- Porque contigo está el manantial de la vida: En tu luz veremos la luz.
- Extiende tu misericordia á los que te conocen, Y tu justicia á los rectos de corazón.
- No venga contra mí pie de soberbia. Y mano de impíos no me mueva.
- Allí cayeron los obradores de iniquidad. Fueron rempujados, y no pudieron levantarse.
Salmo 37 ↟↟
- almo de David.
- No te impacientes á causa de los malignos, Ni tengas envidia de los que hacen iniquidad.
- Porque como hierba serán presto cortados, Y decaerán como verdor de renuevo.
- Espera en Ádonái, y haz bien. Vivirás en la tierra, y en verdad serás alimentado.
- Pon asimismo tu delicia en Ádonái, Y él te dará las peticiones de tu corazón.
- Encomienda á Ádonái tu camino, Y espera en él. y él hará.
- Y exhibirá tu justicia como la luz, Y tus derechos como el medio día.
- Calla á Ádonái, y espera en él: No te alteres con motivo del que prospera en su camino, Por el hombre que hace maldades.
- Déjate de la ira, y depón el enojo: No te excites en manera alguna á hacer lo malo.
- Porque los malignos serán talados, Mas los que esperan en Ádonái, ellos heredarán la tierra.
- Pues de aquí á poco no será el malo: Y contemplarás sobre su lugar, y no parecerá.
- Pero los mansos heredarán la tierra, Y se recrearán con abundancia de paz.
- Maquina el impío contra el justo, Y cruje sobre él sus dientes.
- El Señor se reirá de él. Porque ve que viene su día.
- Los impíos desenvainaron espada, y entesaron su arco, Para derribar al pobre y al menesteroso, Para matar á los de recto proceder.
- La espada de ellos entrará en su mismo corazón, Y su arco será quebrado.
- Mejor es lo poco del justo, Que las riquezas de muchos pecadores.
- Porque los brazos de los impíos serán quebrados: Mas el que sostiene á los justos es Ádonái.
- Conoce Ádonái los días de los perfectos: Y la heredad de ellos será para siempre.
- No serán avergonzados en el mal tiempo. Y en los días de hambre serán hartos.
- Mas los impíos perecerán, Y los enemigos de Ádonái como la grasa de los carneros Serán consumidos: se disiparán como humo.
- El impío toma prestado, y no paga. Mas el justo tiene misericordia, y da.
- Porque los benditos de él heredarán la tierra. Y los malditos de él serán talados.
- Por Ádonái son ordenados los pasos del hombre, Y aprueba su camino.
- Cuando cayere, no quedará postrado. Porque Ádonái sostiene su mano.
- Mozo fuí, y he envejecido, Y no he visto justo desamparado, Ni su simiente que mendigue pan.
- En todo tiempo tiene misericordia, y presta. Y su simiente es para bendición.
- Apártate del mal, y haz el bien, Y vivirás para siempre.
- Porque Ádonái ama la rectitud, y no desampara sus santos: Para siempre serán guardados. Mas la simiente de los impíos será extirpada.
- Los justos heredarán la tierra, Y vivirán para siempre sobre ella.
- La boca del justo hablará sabiduría. Y su lengua proferirá juicio.
- La ley de su Dios está en su corazón. Por tanto sus pasos no vacilarán.
- Acecha el impío al justo, Y procura matarlo.
- Ádonái no lo dejará en sus manos, Ni lo condenará cuando le juzgaren.
- Espera en Ádonái, y guarda su camino, Y él te ensalzará para heredar la tierra: Cuando serán talados los pecadores, lo verás.
- Vi yo al impío sumamente ensalzado, Y que se extendía como un laurel verde.
- Empero pasóse, y he aquí no parece. Y busquélo, y no fué hallado.
- Considera al íntegro, y mira al justo: Que la postrimería de cada uno de ellos es paz.
- Mas los transgresores fueron todos á una destruídos: La postrimería de los impíos fué talada.
- Pero la salvación de los justos es de Ádonái, Y él es su fortaleza en el tiempo de angustia.
- Y Ádonái los ayudará, Y los librará: y libertarálos de los impíos, y los salvará, Por cuanto en él esperaron.
Salmo 38 ↟↟
- almo de David, para recordar.
- Ádonái, no me reprendas en tu furor, Ni me castigues en tu ira.
- Porque tus saetas descendieron á mí, Y sobre mí ha caído tu mano.
- No hay sanidad en mi carne á causa de tu ira. Ni hay paz en mis huesos á causa de mi pecado.
- Porque mis iniquidades han pasado mi cabeza: Como carga pesada se han agravado sobre mí.
- Pudriéronse, corrompiéronse mis llagas, A causa de mi locura.
- Estoy encorvado, estoy humillado en gran manera, Ando enlutado todo el día.
- Porque mis lomos están llenos de irritación, Y no hay sanidad en mi carne.
- Estoy debilitado y molido en gran manera. Bramo á causa de la conmoción de mi corazón.
- Señor, delante de ti están todos mis deseos. Y mi suspiro no te es oculto.
- Mi corazón está acongojado, hame dejado mi vigor. Y aun la misma luz de mis ojos no está conmigo.
- Mis amigos y mis compañeros se quitaron de delante de mi plaga. Y mis cercanos se pusieron lejos.
- Y los que buscaban mi alma armaron lazos. Y los que procuraban mi mal hablaban iniquidades, Y meditaban fraudes todo el día.
- Mas yo, como si fuera sordo no oía. Y estaba como un mudo, que no abre su boca.
- Fuí pues como un hombre que no oye, Y que en su boca no tiene reprensiones.
- Porque á ti, Oh Ádonái, esperé yo: Tú responderás, Ádonái Dios mío.
- Porque dije: Que no se alegren de mí: Cuando mi pie resbalaba, sobre mí se engrandecían.
- Empero yo estoy á pique de claudicar, Y mi dolor está delante de mí continuamente.
- Por tanto denunciaré mi maldad. Congojaréme por mi pecado.
- Porque mis enemigos están vivos y fuertes: Y hanse aumentado los que me aborrecen sin causa:
- Y pagando mal por bien Me son contrarios, por seguir yo lo bueno.
- No me desampares, Oh Ádonái: Dios mío, no te alejes de mí.
- Apresúrate á ayudarme, Oh Señor, mi salud.
Salmo 39 ↟↟
- l Músico principal, á Jeduthún:
- Yo dije: Atenderé á mis caminos, Para no pecar con mi lengua: Guardaré mi boca con freno, En tanto que el impío fuere contra mí.
- Enmudecí con silencio, calléme aun respecto de lo bueno: Y excitóse mi dolor.
- Enardecióse mi corazón dentro de mí. Encendióse fuego en mi meditación, Y así proferí con mi lengua:
- Hazme saber, Ádonái, mi fin, Y cuánta sea la medida de mis días. Sepa yo cuánto tengo de ser del mundo.
- He aquí diste á mis días término corto, Y mi edad es como nada delante de ti: Ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive. (Selah.)
- Ciertamente en tinieblas anda el hombre. Ciertamente en vano se inquieta: Junta, y no sabe quién lo allegará.
- Y ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza en ti está.
- Líbrame de todas mis rebeliones. No me pongas por escarnio del insensato.
- Enmudecí, no abrí mi boca. Porque tú lo hiciste.
- Quita de sobre mí tu plaga. De la guerra de tu mano soy consumido.
- Con castigos sobre el pecado corriges al hombre, Y haces consumirse como de polilla su grandeza: Ciertamente vanidad es todo hombre. (Selah.)
- Oye mi oración, Oh Ádonái, y Escucha mi clamor: No calles á mis lágrimas. Porque peregrino soy para contigo, Y advenedizo, como todos mis padres.
- Déjame, y tomaré fuerzas, Antes que vaya y perezca.
Salmo 40 ↟↟
- l Músico principal: Salmo de David.
- Resignadamente esperé á Ádonái, E inclinóse á mí, y oyó mi clamor.
- E hízome sacar de un lago de miseria, del lodo cenagoso. Y puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
- Puso luego en mi boca canción nueva, alabanza á nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y esperarán en Ádonái.
- Bienaventurado el hombre que puso á Ádonái por su confianza, Y no mira á los soberbios, ni á los que declinan á la mentira.
- Aumentado has tú, Oh Ádonái Dios mío, tus maravillas. Y tus pensamientos para con nosotros, No te los podremos contar: Si yo anunciare y hablare de ellos, No pueden ser enarrados.
- Sacrificio y presente no te agrada. Has abierto mis oídos. Holocausto y expiación no has demandado.
- Entonces dije: He aquí, vengo. En el envoltorio del libro está escrito de mí:
- El hacer tu voluntad, Dios mío, hame agradado. Y tu ley está en medio de mis entrañas.
- Anunciado he justicia en grande congregación: He aquí no detuve mis labios, Ádonái, tú lo sabes.
- No encubrí tu justicia dentro de mi corazón: Tu verdad y tu salvación he dicho: No oculté tu misericordia y tu verdad en grande concurso.
- Tú, Ádonái, no apartes de mí tus misericordias: Tu misericordia y tu verdad me guarden siempre.
- Porque me han cercado males hasta no haber cuento: Hanme comprendido mis maldades, y no puedo levantar la vista: Hanse aumentado más que los cabellos de mi cabeza, y mi corazón me falta.
- Quieras, Oh Ádonái, librarme. Ádonái, apresúrate á socorrerme.
- Sean avergonzados y confusos á una Los que buscan mi vida para cortarla: Vuelvan atrás y avergüéncense Los que mi mal desean.
- Sean asolados en pago de su afrenta Los que me dicen: ¡Ea, ea.
- Gócense y alégrense en ti todos los que te buscan. Y digan siempre los que aman tu salud: Ádonái sea ensalzado.
- Aunque afligido yo y necesitado, Ádonái pensará de mí: Mi ayuda y mi libertador eres tú. Dios mío, no te tardes.
|
|